Una excelente idea, pero igual con un panorama gris. El fracaso no sólo es el destino fatal de emprendedor@s pequeños anónimos, sino también el de equipos bien financiados, con talento y buenas ideas. Y ahí está el reto: para crear cosas nuevas hay que entrar en un terreno desconocido donde la incertidumbre prima. Como dice Mariana Costa, CEO de Laboratoria, “La única espada del augurio, es cultivar en cada rincón de la organización una cultura de aprendizaje continuo”.Pero para que esta cultura permee y traiga resultados potentes es necesario prepararse. Compartimos tres prácticas que han permitido a corporaciones sobrevivir: LA EXPERIMENTACIÓN COMO PILAR DEL APRENDIZAJE: El método científico es la base del progreso de la sociedad moderna y en su centro está la experimentación. Si pensamos que el método que nos enseñaron en la escuela nunca lo volveríamos a ver, donde tenemos una hipótesis, diseñamos un experimento para validarla o refutarla, lo ejecutamos, medimos sus resultados y aprendemos. Este ciclo es hoy el arma más poderosa de una organización para descifrar cómo agregar valor en contextos de alta incertidumbre. La data que nos deja estos experimentos nos ayuda a validar el aprendizaje y guiar nuestra estrategia. La clave para hacer de éste nuestro modus operandi ha sido experimentar a bajo costo y en pequeño siempre. LA CONFIANZA COMO REQUISITO FUNDAMENTAL PARA LA EXPERIMENTACIÓN: Si mi experimento sale mal y me despiden, va a ser muy difícil que, más allá del discurso, esta cultura se expanda. El rol de los líderes es marcar la cancha de la experimentación, definiendo cuál será el alcance o impacto (con cuál grupo de usuarios podemos probar cosas nuevas y con cuál no, y qué lineamiento debemos seguir en el proceso). Pero luego debemos generar confianza en los equipos que permita esta experimentación, celebrando los experimentos que nos dicen por dónde avanzar y los que nos dicen por dónde no. Quizás lo más difícil será soltar el control, sin embargo, tenga la seguridad de que la información democratizada le brindará más poder. El rol del liderazgo es trazar la visión y dejar que nuestros equipos encuentren el camino. LA TRANSPARENCIA, EL FEEDBACK Y LA REFLEXIÓN PERMANENTE: Para cerrar el ciclo de la experimentación y convertirla en aprendizaje es fundamental que estos pilares sean parte de nuestro día a día. Necesitamos transparencia para ver las cosas como son, sin justificar nuestros errores para quedar bien o proteger nuestros intereses; feedback para aceptar que nadie mejora sólo y que necesitamos de la perspectiva de los otros para saber qué hicimos bien y qué pudimos haber hecho mejor; y reflexión para aprender, y mirarnos de manera crítica como individuos, equipos y organizaciones. Una cultura de aprendizaje continuo es vital para quienes queremos hacer lo que no se ha hecho antes. Y es el ritmo de este aprendizaje el que definirá quién llevará ventaja en la carrera.