El Grinch, el popular personaje creado por el Dr Seuss en 1957 representa a todos aquellos que odian la navidad. Este término se ha asociado a esas personas que en el mes de diciembre se muestran renuentes a los festejos. Pero esto va más allá de un comportamiento, puede desencadenar en depresión, hasta en suicidio. Esto, sin duda tiene una repercusión no solo en ámbito familiar, sino que puede afectar al entorno laboral y social. Para conocer este tema, contribuir de manera empática y acompañar a quienes no la pasan tan bien en esta época, conversamos con Soledad Jaramillo, Educadora y Coach empresarial, facilitadora de procesos de desarrollo personal y organizacional; directora de CAEDCO SAS. Cuenta con más de 20 años de experiencia. ¿Cuáles son los factores que hacen que diciembre sea un mes difícil para muchas personas? Diciembre suele ser un mes en el que la diversidad de estados emocionales emerge como en ningún otro. Emocionalmente, hay personas que atraviesan en esa época estados de soledad porque sus amigos o familiares están lejos (talvez porque han migrado). Otros casos pueden ser expectativas no cumplidas. Muchas personas, a principios de año, se fijan metas que son evaluadas en diciembre. Al darse cuenta que no se cumplieron, se genera una sensación de derrota y desencadena en estados de depresión, tristeza, frustración, ansiedad, etc. Otro factor muy común en esta época es el estrés financiero. Es un mes muy comercial y eso provoca frustración, lo que conduce a compras excesivas sin importar que la tarjeta de crédito reviente para no sentirse menos que los demás. No tener dinero causa un estrés agudo. Suelo tener casos en consulta en donde hay memorias dolorosas. Los pacientes recuerdan a las personas que perdieron. En general, es un período de recordar el duelo: pérdida de una relación amorosa, un ser querido, un amigo, etc. Hay casos también de personas que perdieron su empleo y ya no pueden celebrar con sus compañeros; eso genera un sentimiento de exclusión. ¿El clima contribuye para que las personas tengan una recaída emocional en el mes de diciembre? Los trastornos estacionales sí tienen que ver con el clima. Increíblemente el clima frío y el crudo invierno -en el caso de otros países- hace que la gente se deprima muchísimo porque cambia la biología del cuerpo. Esa bioquímica también puede tener que ver con ese cambio de estados emocionales. ¿Crees que las presiones sociales (como tener pareja, tener hijos u otras cosas ligadas al éxito) influyen en la incomodidad que genera la época navideña en algunas personas? Definitivamente, la presión social es un factor que incide significativamente, especialmente en las personas que llamamos emocionalmente vulnerables, aquellas que aún no se sienten seguras con su identidad porque no han llegado a comprender completamente quiénes son. Esto conduce a que cedan su poder personal ante cualquier comentario o crítica, no siempre constructiva, relacionada con la incapacidad de cumplir con los estándares impuestos por la sociedad como tener hijos, pasar tiempo en familia o en pareja, recibir regalos debajo del árbol, entre otros. Esta presión social puede alterar y, en algunos casos, incluso provocar estrés. La regularidad química a la que me refería funciona de manera diferente. El cerebro comienza a actuar a la defensiva, elevando los niveles de cortisol, que nos ayuda de alguna manera en bajos niveles a proporcionar resistencia. Sin embargo, cuando hay un exceso, podemos caer en un grave estado de nerviosismo e inseguridad. Es importante destacar que la gente no siempre comprende el daño que causa al presionar socialmente a otra persona. Sorprendentemente, estos casos son frecuentes incluso dentro de la misma familia. ¿Cómo saber que una persona está siendo afectada más de lo que debería por esta época? Hay indicadores. Uno de los primeros, es el aislamiento, tal cual, como la película Grinch. ¿Qué observamos ahí?, a un ser que definitivamente no quiere ver a nadie, no quiere ruido, no soporta la música de navidad, no quiere ver las luces, etc. Otro es un continuo estado a la defensiva y desagrado; incluso en casos extremos, hay bastante agresividad. También existe una mayor incidencia de consumo de alcohol y de drogas. La gente en esta época busca llenar sus vacíos equivocadamente en drogas como la del alcohol, el cigarrillo, etcétera. Desde el otro lado, ¿cómo podemos ser más empáticos con personas que han sufrido una pérdida en este año o que se sienten abrumadas en esta época? Como profesional en el ámbito emocional y de desarrollo humano, comprendo la importancia de respetar los límites. Considero necesario que quienes nos leen entiendan que esto implica reconocer y respetar los tiempos y espacios individuales. Sí, existen momentos en los que, como mencionábamos anteriormente, las personas desean estar a solas. La clave está en intentar coincidir y ser compasivos. Una acción con la que podemos ayudar a las personas a las que amamos, y con quienes queremos ser compasivos, es alentarlas a cuidarse a sí mismas. Como se ha mencionado en varias ocasiones, estas personas pueden sentir la tentación de refugiarse en el alcohol y aislarse, lo cual las desmotiva aún más. Es importante evitar presionarlas en exceso. A menudo, sentimos la necesidad de impulsarlas durante la temporada navideña, pero es esencial recordarles la importancia de cuidar de sí mismas, no solo para beneficiarse de pequeñas acciones, como un gesto amable o un cambio de apariencia, sino también asegurarse que han descansando lo suficiente. En estas situaciones, algunas personas experimentan dificultades para dormir debido a la presión, lo que hace aún más crucial motivar el autocuidado. Es esencial abstenerse de presionarlas; por el contrario, hay que ofrecerles apoyo. Si existe confianza, se puede sugerir la búsqueda de ayuda profesional, lo cual puede marcar una gran diferencia. También se puede organizar un entorno tranquilo con personas de confianza para que se sientan incluidas, sin resultar invasivo. Por ejemplo, el aislamiento siempre conlleva un riesgo, y estamos al tanto de que incrementa el índice de suicidios, especialmente en esta época, debido a la depresión.Si no te sientes cómodo recomendándoles ayuda profesional, estás, de alguna manera, omitiendo un recurso valioso que podría contribuir significativamente a su bienestar emocional. ¿Por qué es necesario buscar ayuda en esta época para poder pasar de mejor manera este mes? Cuando amamos a alguien y deseamos expresar compasión, es crucial considerar el acompañamiento. La ayuda profesional debe ser vista como un elemento fundamental y abordada con seriedad ya que los síntomas de la depresión pueden empeorar gradualmente. La omisión al recomendar la asistencia profesional puede poner en riesgo la vida de la persona afectada. Somos coresponsables de su salud mental y emocional, y nuestro apoyo es esencial, como mencioné anteriormente. Incluso se puede llegar a situaciones más graves, llegamos al punto de riesgo de suicidio, afectando la salud de la persona desde diversas perspectivas. La salud mental y emocional ejerce un impacto en todo el organismo, influyendo incluso en la capacidad de tomar decisiones en situaciones laborales, debido a las variaciones en los niveles hormonales. Por lo tanto, debemos ser conscientes de nuestra coresponsabilidad en el bienestar de quienes amamos. ¿A qué técnicas o herramientas puede acudir una persona cuando se sienta triste o abrumada en esta época del año? Un acompañamiento constante es esencial. Los terapeutas, psicólogos, psicoterapeutas, el personal médico y las personas que atienden enfermedades en hospitales son profesionales que también necesitan apoyo; no se diga una persona que puede verse afectada por otros factores, como los que hemos mencionado en esta conversación. Con respecto a las herramientas disponibles para hacer diciembre más llevadero para estas personas que enfrentan dificultades, hablaré primero sobre la importancia de la escucha. Sí, es fácil hablar, pero no se tiene idea de lo difícil que es escuchar. Escuchar significa no juzgar, no ser invasivo, y prestar atención con todos los sentidos, deteniéndose en lo que estás haciendo porque la otra persona es importante para ti.En mi opinión, la escucha es invaluable cuando alguien se encuentra en una situación emocionalmente vulnerable en diciembre, no necesariamente es debido a una enfermedad, simplemente porque se siente mal y quiere ser escuchado. Por lo tanto, es crucial no juzgar y, en muchos casos, abstenerse de dar consejos, ya que a menudo las personas solo quieren ser escuchadas. Texto: Cristina GuevaraIlustraciones: Adobe Firefly - AI