La profundidad de la banda de rodadura es un aspecto importante para evaluar si es necesario un cambio de una llanta ponchada o una que fue expuesta a altas temperaturas. La profundidad recomendada es máximo 3 mm, al cruzar el guardabarros. Con este parachoques, los neumáticos entrarán en contacto con los baches más fácilmente y tendrán un poco más de agarre. También es importante prestar atención a la presión de los neumáticos, para no superar el límite especificado por el fabricante. Otro consejo importante es conocer el camino por el que se va a circular, para identificar si disponemos de los neumáticos adecuados para este tipo de terrenos, y, por último, cómo conducir. La vida útil de los neumáticos y la posibilidad de un pinchazo depende de nuestra forma de conducir y de las precauciones que tomemos al conducir. Tipos de neumáticos ponchados: Los pinchazos suelen ser causados por clavos, tornillos u otros objetos afilados. Por lo general, se pueden reparar y las llantas aún se pueden usar. También te puede interesar: Automotores y Anexos S.A. obtiene la certificación Great Place To Work En la banda de rodamiento del neumático: Si el pinchazo se da en la banda de rodadura, debemos identificar si el objeto con el que se ponchó genera un orificio inferior a 6 mm, en este caso el neumático puede repararse, pero si este lo supera, es mejor cambiar de neumático por uno nuevo. En el perfil del neumático: Cuando el pinchazo en el perfil es más grande y supera los 3 mm, en un neumático con un índice de velocidad inferior a 190 km/h, no se recomienda reparar el neumático. En cualquiera de los dos casos anteriores, si no nos damos cuenta a tiempo y no se identifica el escenario y el tipo del pinchazo, este puede deformar el aro de la llanta o en casos extremos ocasionar un accidente. Cabe destacar que, un neumático reparado se desgasta más rápido por su pérdida de volumen, adherencia, precisión de conducción; en especial, si el proceso de reencauchado no se realiza correctamente. Por este motivo, es recomendable no dejar pasar más de dos meses con un agujero parchado o arreglado porque este puede reventarse y generar un daño mayor al vehículo. Señales para reemplazar un neumático ponchado: La pérdida de aire proviene del flanco del neumático. Está excesivamente agrietada. Tiene un desgaste profundo, presentando una textura lisa. Se desinfló debido a una explosión. Cuando se rodó varios kilómetros con la llanta desinflada. Los cables o cuerdas están visibles. También te puede interesar: Claves para gestionar una flota de vehículos de manera inteligente Tomar en cuenta estos factores ayuda a salvaguardar la vida de los ocupantes del vehículo, previene accidentes ocasionados por neumáticos en mal estado y representa un menor costo de mantenimiento. Fuente: Hankook