¿Cómo proteger la reputación en las empresas?

¿Cómo proteger la reputación en las empresas?

El contexto actual, cada vez más impredecible, empuja a las compañías a navegar de manera habitual, escenarios inexplorados. Vivimos entre varias tensiones, muchas de ellas impuestas desde dentro, otras exigidas desde fuera.

En LLYC creemos que todos estos desafíos requieren también nuevas maneras de afrontarlos: Un enfoque de soluciones que pase por reimaginar, gracias a la tecnología y a la creatividad, la forma que hemos tenido de enfrentar los retos para seguir creciendo, resguardando la reputación.

Porque hoy, más allá del producto o servicio, se espera de las empresas que su oferta aterrice un posicionamiento coherente sí, pero, sobre todo, otorgue valor frente a móviles sociales. Las expectativas de los stakeholders están puestas en un activismo corporativo real: Actúa como se espera de ti. Si superas las expectativas tendrás buena reputación. Y es que la base de la administración de la reputación está en la gestión de las creencias compartidas y de las expectativas que se derivan de ellas. 

 

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Si esto añadimos el hecho de que las compañías buscan hoy mayor impacto con menos recursos y actividades, y que las relaciones son cada vez más digitales, el reto pasa por generar nuevos enfoques creativos y experiencias cada vez más acertadas y eficientes. Adoptar una mentalidad data-driven resulta una aliada, pues el uso de tecnologías exponenciales e IA viabiliza soluciones a una mayor velocidad y de una manera más disruptiva.

En la práctica, supone activar tres palancas principales para asegurar solvencia y una brújula en medio de la incertidumbre: 

  1. Asegurarnos de formar parte activa de las conversaciones relevantes para nuestros públicos de interés ocupando el top of mind de nuestras categorías
  2. Tener un rol influyente y trascendente en la sociedad, marcar la dirección de la agenda y, fieles a nuestro propósito, diferenciarnos.
  3. Salvaguardar la percepción sobre nosotros, favoreciendo un clima de opinión positivo y protegiéndonos de los riesgos reputacionales.