Según la International Ergonomics Association (IEA)(2001), la ergonomía es la ciencia que estudia las interacciones entre los seres humanos y los elementos que le rodean a la hora de desempeñar una labor. La finalidad es optimizar su diseño para garantizar el bienestar humano. Así, asegura el confort, disminuye esfuerzos y evita lesiones. Un tipo de ergonomía es la física. En ella se tiene en cuenta la postura mantenida (2 horas), forzada (inadecuada y que provoca lesiones, como trabajar desde la cama) y en equilibrio (asiento inestable, como un balón suizo). En este sentido, para minimizar los riesgos en la salud a la hora de trabajar en remoto, se aconseja una postura correcta. ➤ Ver también: Descansos cortos pueden combatir el estrés y la fatiga por reuniones Aproximadamente un 25% de la población mundial sufre trastornos músculoesqueléticos. Entre ellos, el dolor lumbar, que puede llegar a ser incapacitante. Su principal origen es la exposición a riesgos ergonómicos (RE). En la mayoría de ocasiones, la causa de estas lesiones se debe al desconocimiento, a una falta de intervención por parte de personal especializado o simplemente porque se subestima. ¿Qué provoca RE en el teletrabajo? El diseño del lugar de trabajo es determinante para mantener una postura correcta o “higiene postural”, y evitar lesiones. Pero, ¿a qué elementos hemos de prestar atención durante la jornada de teletrabajo? En primer lugar, a la silla: Esta debe ser regulable en altura, con reposabrazos y un respaldo lumbar reclinable. Si el material es transpirable, mejor. Debe añadirse un reposapiés, así las rodillas se situarán ligeramente por encima de las caderas. Además, es recomendable evitar cruzar las piernas. Imprescindible, el escritorio: Su superficie deberá tener una anchura de entre 80 y 120 centímetros. Lo ideal es que permanezca ordenado y limpio. Para evitar accidentes, se recomienda tener una buena organización de enchufes y cables. El siguiente elemento son las pantallas: Es fundamental que se sitúen delante de nuestros ojos, para evitar girar el cuello. Si es necesario, podemos incluir un elevador para portátil o colocar unos libros debajo del ordenador. Por último, recuerde mantener una distancia de unos 50 centímetros y aplicar la regla 20, 20, 20: mirar fuera de su escritorio cada 20 minutos, al menos durante 20 segundos y enfocar algo que se encuentre a unos 20 pies (6 metros). Y hablando del ordenador, no queda otra que mencionar los periféricos (ratón, teclado…): Estos, si no son ergonómicos, pueden causar lesiones por movimientos repetitivos. Si son inalámbricos permitirán mayor flexibilidad de movimientos. Todo lo que nos rodea cuando estamos teletrabajando importa. El contexto abarca una iluminación correcta (que no se generen sombras, ni deslumbramientos), espacio suficiente, nivel de ruido que permita concentrarnos, temperatura confortable, ventilación apropiada, sin olores desagradables. Incluso puede ser beneficioso que la habitación sea de colores suaves. Fuente: The Conversation