Cómo mejorar el lenguaje corporal
Muchas veces los ejecutivos se olvidan del lenguaje corporal en las relaciones personales y laborales. A veces se considera que vale más lo que se dice, que los gestos, el tono de voz o la postura; pero es todo lo contrario.
A continuación presentamos algunos consejos para mejorar el lenguaje corporal según la revista Forbes.
1. Mirar al interlocutor a los ojos. Esquivar la mirada da sensación de inseguridad a la otra persona, sin embargo si se fija la mirada en la del interlocutor, se estará mostrando que se escucha con atención y que realmente importa lo que está diciendo.
2. No cruzar los brazos al dialogar con alguien, esto denota una postura desafiante, enfadada, a la defensiva. Lo mejor es mantener los brazos relajados, gesticular con las manos (sin pasarse) o poner los brazos tras la espalda para dar sensación de seguridad.
3. Mantener la espalda erguida y relajada al estar sentado. No es necesario estar tenso para mantener la postura, pero poco a poco se debe aprender la importancia que tiene sentarse y caminar recto (y la espalda también lo agradecerá).
4. Caminar con la cabeza alta para dar una sensación de seguridad. Esto no sólo lo verán los demás, también hará que uno se sienta mucho mejor y más confiado.
5. Mantener la distancia adecuada entre las personas. Es importantísimo respetar el "espacio vital" (lo que formalmente se conoce como proxémica).
6. ¡Piernas quietas! Cuando se está nervioso, se tiende a mover las piernas constantemente… hay que aprender a controlarlas en situaciones de estrés. Así dará la sensación de tranquilidad aunque se esté nervioso.
7. Usar un tono de voz adecuado a cada circunstancia. Se debe aprender a modular la voz según el contexto. No se debe hablar bajito en una reunión en la oficina o gritar cuando se esté tomando un café con amigos.
Fuente: Forbes
1. Mirar al interlocutor a los ojos. Esquivar la mirada da sensación de inseguridad a la otra persona, sin embargo si se fija la mirada en la del interlocutor, se estará mostrando que se escucha con atención y que realmente importa lo que está diciendo.
2. No cruzar los brazos al dialogar con alguien, esto denota una postura desafiante, enfadada, a la defensiva. Lo mejor es mantener los brazos relajados, gesticular con las manos (sin pasarse) o poner los brazos tras la espalda para dar sensación de seguridad.
3. Mantener la espalda erguida y relajada al estar sentado. No es necesario estar tenso para mantener la postura, pero poco a poco se debe aprender la importancia que tiene sentarse y caminar recto (y la espalda también lo agradecerá).
4. Caminar con la cabeza alta para dar una sensación de seguridad. Esto no sólo lo verán los demás, también hará que uno se sienta mucho mejor y más confiado.
5. Mantener la distancia adecuada entre las personas. Es importantísimo respetar el "espacio vital" (lo que formalmente se conoce como proxémica).
6. ¡Piernas quietas! Cuando se está nervioso, se tiende a mover las piernas constantemente… hay que aprender a controlarlas en situaciones de estrés. Así dará la sensación de tranquilidad aunque se esté nervioso.
7. Usar un tono de voz adecuado a cada circunstancia. Se debe aprender a modular la voz según el contexto. No se debe hablar bajito en una reunión en la oficina o gritar cuando se esté tomando un café con amigos.
Fuente: Forbes