Para los especialistas ecuatorianos Danny Calahorrano, experto en estructuras metálicas y resiliencia sísmica, y Xavier Pulgarín, arquitecto, máster en Gestión de Riesgos y rescatista del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, la diferencia entre una tragedia y una evacuación exitosa comienza mucho antes del terremoto: en la forma en que se diseñan y construyen los edificios. También te puede interesar: UNACEM Ecuador y su marca Cemento Selvalegre alcanzan el máximo reconocimiento en economía circular del país Pulgarín explica que una estructura sismorresistente no está diseñada para permanecer intacta, sino para proteger la vida de quienes se encuentran en su interior. "La sismorresistencia no significa que el edificio no se vaya a fisurar; significa que no va a sepultar a las personas", señala. Por su parte, Calahorrano considera que tanto la reciente experiencia de Venezuela como el terremoto de Ecuador de 2016 evidencian la necesidad de fortalecer las prácticas constructivas y el cumplimiento de las normas técnicas. La cadena de una construcción segura Los expertos coinciden en que la seguridad sísmica depende de una serie de factores que deben cumplirse de manera integral: Estudios de suelo. Deben ser obligatorios y realizados de forma técnica para conocer las características del terreno. En Ecuador existen seis categorías de suelo con distintos comportamientos frente a un sismo, lo que determina el tipo de cimentación necesaria. Diseño estructural sismorresistente. Las edificaciones deben combinar rigidez y flexibilidad para soportar las cargas habituales y deformarse durante un terremoto sin colapsar. Estos diseños deben ser elaborados y firmados por profesionales calificados y aprobados por los municipios. Materiales certificados. Todos los materiales utilizados deben cumplir las normas técnicas y contar con certificación del INEN para garantizar su desempeño. Mano de obra especializada. La correcta instalación de los sistemas estructurales es tan importante como el diseño, por lo que debe estar a cargo de personal capacitado. Tecnologías de disipación y aislamiento sísmico. En edificaciones medianas y grandes, estos sistemas permiten absorber parte de la energía del sismo antes de que llegue a la estructura principal. Según Calahorrano, solo cuando toda esta cadena funciona de manera adecuada es posible hablar de una infraestructura realmente sismorresistente. ¿Construir de forma sismorresistente es más costoso? Uno de los mitos más comunes es que las construcciones sismorresistentes implican un incremento significativo en los costos. Sin embargo, Calahorrano sostiene que esta percepción no necesariamente corresponde a la realidad. Explica que el acero, especialmente el acero microaleado, ofrece importantes ventajas estructurales y que el verdadero desafío está en seleccionar correctamente los materiales y aprovechar sus propiedades dentro del diseño, más que en aumentar el presupuesto de la obra. ¿Qué ocurre con las edificaciones existentes? Las viviendas y edificios ya construidos también pueden ser evaluados para determinar si requieren refuerzos estructurales. Los especialistas recomiendan realizar estudios técnicos cuando existan dudas sobre su comportamiento frente a un sismo. Asimismo, al momento de adquirir una vivienda o departamento, aconsejan solicitar la documentación que certifique el cumplimiento de criterios de sismorresistencia y la calidad de los materiales empleados durante la construcción. Fuente: Primicias.