Comparada con una tarjeta de identificación digital, la dirección IP no revela información personal detallada, pero sí ofrece datos valiosos como la ubicación general del dispositivo y su actividad en la red. Por esta razón, los ciberdelincuentes buscan capturar direcciones IP para realizar fraudes, robos de identidad y suplantaciones. También te puede interesar: ¿Por qué es importante la educación E-STEM en la era digital? Cada interacción en Internet, desde el uso de redes sociales hasta la navegación en páginas web, deja una huella digital rastreable a través de la dirección IP. Los capturadores de IP son herramientas diseñadas para registrar esta dirección cuando el usuario interactúa con ciertos enlaces o sitios web maliciosos. Esto les proporciona a los delincuentes datos confidenciales como la ubicación y los hábitos de navegación de la víctima. Con la dirección IP en su poder, los actores maliciosos pueden seleccionar objetivos específicos para ataques como 'phishing' y otros fraudes digitales. Incluso pueden ocultar su identidad utilizando la IP de la víctima para realizar actividades ilícitas. También puedes leer: CyberDay: Un impulso al comercio electrónico en Ecuador Expertos en ciberseguridad, como la firma ESET, advierten que evitar hacer clic en enlaces de origen desconocido o sospechoso es una de las mejores maneras de prevenir que tu dirección IP sea capturada por estos delincuentes. Los correos electrónicos fraudulentos y las publicaciones en redes sociales son comunes trampas donde los ciberdelincuentes esconden sus hipervínculos maliciosos.