Entre los más importantes beneficios del uso de la tecnología moderna y sistemas especializados podemos mencionar: 1. Crear una única fuente de información (confiable): Si las empresas no apoyan a sus colaboradores con tecnología de punta, estos deberán analizar manualmente ofertas de proveedores o requerimientos de clientes para arribar a decisiones que beneficien a la compañía. Muchas empresas almacenan datos financieros y no financieros en múltiples fuentes, lo que vuelve más difícil "apoyar al proceso de alfabetismo financiero". Muchas reuniones gerenciales o comités utilizan la misma información, obtenida de diferentes fuentes, a través de diferentes formas de cálculo, y en muchos casos los resultados son diferentes. Al crear una única fuente de datos confiable, los colaboradores pueden realizar análisis financieros uniformes, para una toma de decisiones más estratégica. Además, tiene claro de dónde y cómo va a generar la información que sirva para validar si la decisión tomada alcanzó los objetivos planteados. 2. Planificar las acciones que las empresas necesitan para crecer: ¿Dónde quiere estar su organización dentro de dos a cinco años? ¿Cuáles actividades necesitamos ejecutar bien para tener éxito? Los sistemas modernos y las herramientas especializadas permiten crear líneas de base para “visualizar” los resultados financieros históricos, y con el uso de la analítica predictiva "profundizar" en los resultados financieros futuros a través de escenarios que anticipan los cambios y acciones necesarios para alcanzar los resultados esperados. 3. Disponibilidad de tiempo para actividades más estratégicas: Reducir el tiempo de análisis, para aumentar la calidad de la información y las decisiones permite anticipar mejor las reuniones de negociación y los impactos en los resultados. Aprender una nueva tecnología no es fácil, ya que, por lo general, los colaboradores además de hacer su trabajo deberán ir conociendo las bondades de las nuevas herramientas o sistemas. Sin embargo, se les debe recordar que las nuevas tecnologías les ahorrarán tiempo en el mediano y largo plazo, y sobre todo ayudarán a desarrollar sus habilidades analíticas y con ello superarán el analfabetismo financiero. En conclusión... A pesar de la literatura existente sobre las ventajas de la tecnología, en muchas organizaciones, la realidad lamentablemente es otra. Se mantiene en muchas de las empresas que conocemos la política de contratación de profesionales con importante experiencia y trayectoria en Finanzas, para que la mayor parte de su tiempo se dediquen a consolidar hojas de cálculo, marcar y vincular resultados, o actualizar presentaciones de Power Point, lo cual no facilita la erradicación del analfabetismo financiero. Por otra parte, pareciera que las inversiones en herramientas especializadas son mínimas y también se debe al Analfabetismo Tecnológico de la mayoría de Gerentes Generales y Gerentes Financieros, quienes han pasado la mayor parte de su vida laboral dependiendo de las hojas de cálculo. El resultado previsible de esta situación es que las organizaciones no solo se perjudican al dilatar sus decisiones de inversión en tecnología y herramientas especializadas, sino que además sus colaboradores continúan sintiéndose sin los medios para hacer “mejores y mayores” contribuciones en sus negociaciones con clientes, proveedores y demás stakeholders con los que se relaciona la empresa. Sin embargo, también hemos verificado en nuestra práctica profesional que las empresas que invierten en tecnología y herramientas especializadas consiguen mantener equipos de trabajo más pequeños, altamente desarrollados, mejor pagados y más motivados. Eso sí, finalmente, queremos aclarar que en esos casos la tecnología y las herramientas especializadas son el medio y no el fin. ➤ Ver también: Analfabetismo Financiero: ¿La verdadera pandemia? Parte III