Desde 2017, Ecuador atraviesa una escalada progresiva de violencia e inseguridad que ha transformado la dinámica social, económica e institucional del país. La tasa de homicidios evidencia picos cada vez más altos y confirma que el problema dejó de ser coyuntural para volverse estructural. En 2023, el país registró 42 homicidios por cada 100.000 habitantes; en 2024 hubo una leve caída a 38, pero en 2025 la cifra se disparó a 52, convirtiéndose en el año más violento que ha vivido el país. Fernando Carrión, urbanista y experto en seguridad, ofrece una lectura crítica sobre las causas de esta crisis. Narcotráfico, puertos y lavado: el núcleo del problema La inseguridad portuaria está directamente vinculada al narcotráfico, que hoy representa una de las mayores amenazas económicas y estructurales del país. “Se estima que en Ecuador se lavan entre USD 4.500 y 5.000 millones anuales, más del 4% del PIB, una proporción que casi duplica las tasas de crecimiento económico anual que proyectan los organismos internacionales para el país.”, destaca Fernando. El país cumple tres funciones dentro de esta economía ilícita: ¿Cuánto le cuesta la inseguridad al país? Desde una mirada macroeconómica, Carrión distingue entre deseconomías y flujos ilegales que, aunque generan actividad, deterioran el tejido productivo. Los costos de la violencia representan alrededor del 3,5% del PIB. Incluyen: Gasto público en seguridad, que podría destinarse a salud, educación o infraestructura. Gastos adicionales de las empresas al contratar más seguridad. Gastos de las familias, cuya calidad de vida se reduce al destinar más recursos a protegerse. Pérdida de capital humano por muertes y lesiones. Pérdidas materiales por robos y hurtos. Por otro lado, el narcotráfico genera un “incremento de valor” económico ilegal, estimado entre USD 4.000 y 5.000 millones. “Si se suman ambos efectos, junto a otros delitos, la afectación total a la economía ecuatoriana alcanza entre el 13% y el 14% del PIB, una cifra que evidencia la magnitud del problema”, resalta Fernando. También te puede interesar: Riesgo País: Claves 2025 y tendencias que marcarán 2026 Inseguridad y exportaciones La violencia también amenaza sectores estratégicos. “La cocaína no va sola”. Para ocultarse, termina contaminando productos de exportación complicando el acceso a mercados internacionales. “Sin controles estrictos desde el origen hasta los puertos, el impacto recae tanto sobre las empresas exportadoras como sobre la imagen de Ecuador”, señala Fernando. El desafío internacional La inseguridad en Ecuador ya no es solo un problema social, sino una crisis económica estructural. “Sin alianzas público-privadas, cooperación internacional (especialmente con Colombia, Brasil y México) y una estrategia económica contra el narcotráfico, la violencia seguirá creciendo, profundizando el daño al crecimiento, la inversión y la estabilidad del país”, concluye. el experto.