La tasa de crecimiento anual compuesta de la inversión extranjera directa en el sector manufacturero ha caído un 12% en los tres años posteriores al brote de COVID-19, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Para 2024, se proyecta que la tasa de crecimiento económico mundial será de solo el 2,6%, apenas por encima del umbral de recesión. Esto evidencia que la economía mundial está en recesión. También puedes leer: Empresa alemana inventa los windCORES, centros de datos climáticamente neutros ubicados directamente en la base de los aerogeneradores A pesar de estos desafíos, la globalización sigue siendo crucial. La desaceleración de la globalización ha perturbado el crecimiento económico, exacerbando los desequilibrios en el desarrollo regional. Las empresas enfrentan problemas de seguridad en la cadena de suministro y costos en aumento. No obstante, TCL ha demostrado que la globalización es el camino a seguir, estableciendo bases de fabricación y cadenas industriales en mercados de todo el mundo, incluyendo el sudeste asiático, Europa y América. La innovación abierta ha sido clave para su éxito, fomentando la convergencia global de tecnología, capital y talento. También te puede interesar: 5 formas cómo los Juegos Olímpicos en París son amigables con el ambiente La innovación abierta ha permitido a las empresas de economías desarrolladas y en desarrollo mejorar sus capacidades tecnológicas y de producción. Esta práctica promueve la colaboración internacional, facilitando el acceso a tecnologías avanzadas y fortaleciendo las cadenas industriales. La movilidad global de talentos y el intercambio de conocimientos son esenciales para mantener la competitividad en el mercado global. La globalización, apoyada por la innovación abierta, puede impulsar el crecimiento económico y el desarrollo equilibrado a nivel mundial, beneficiando tanto a países desarrollados como en desarrollo. Fuente: World Economic Forum