La transformación tecnológica está redefiniendo el tipo de formación que demandan quienes hoy optan por una maestría. Frente a un mercado laboral cada vez más influenciado por la inteligencia artificial, el estudiante ya no busca únicamente adquirir conocimientos especializados, sino desarrollar competencias prácticas que le permitan adaptarse, innovar y liderar en escenarios de cambio constante. Así lo explica Ivonne Meza, Senior Advisor to the Vice President of Global Academic Initiatives of Arizona State University, reconocida como la universidad número uno en innovación en Estados Unidos. Según explica la experta, el cambio más importante en el perfil del estudiante es que ahora busca una formación que combine conocimiento especializado con habilidades prácticas. “El conocimiento por medio de la IA se está transformando en una commodity accesible para todo el mundo que tiene un celular”, explica. Por ello, sostiene que el valor diferencial de un posgrado está en preparar a los estudiantes para aplicar ese conocimiento en entornos reales, resolviendo problemas y generando innovación. Desde su experiencia, Ivonne señala que la integración de inteligencia artificial en la educación superior no implica necesariamente crear nuevas titulaciones, sino transformar la manera de enseñar. “No necesariamente tuvimos que cambiar el título de las carreras; lo que cambiamos fue cómo empleamos estos conceptos”, comenta. También te puede interesar: IA en seguros: eficiencia, fraude y una nueva forma de gestionar riesgos +8000 proyectos de IA a desarrollado Arizona State University impulsados por estudiantes y docentes en diversas áreas del conocimiento La integración entre salud y tecnología abre nuevas oportunidades laborales Uno de los campos con mayor transformación es salud, donde se están integrando disciplinas como ingeniería y medicina para responder a las demandas del futuro. Para Ivonne, esta convergencia permitirá a los profesionales destacar en un mercado altamente competitivo. “Hay muchos empleos que van a desaparecer, pero también más de 170 millones de nuevos puestos que se crearán en estas áreas”, asegura. Por ello, la educación debe enfocarse en desarrollar capacidades para liderar estos cambios. Finalmente, considera que las habilidades blandas serán tan relevantes como la formación técnica. La capacidad de interactuar con nuevas tecnologías, trabajar en equipo y mantener pensamiento crítico será indispensable en cualquier sector. “Las habilidades humanísticas y blandas se van a implementar cada vez más en carreras de ciencias y áreas técnicas”, concluye.