Un claro ejemplo puede ser la relación existente entre una fundación, organizaciones o personas naturales y jurídicas con respecto a temas de gobierno. El lobbying es una actividad que, como toda profesión, debe ser remunerada, siempre y cuando sea legal. ¿En qué circunstancias se presenta el tráfico de influencias? En aquellas en las que exista dinero de por medio; es así como se puede vulnerabilizar el tráfico de influencias y, consecuentemente, convertir al lobbying en una actividad ilícita y de alto valor. El modelo de lobbying en los Estados Unidos, por ejemplo, funciona mediante un registro en donde las personas (lobistas) asumen la responsabilidad de todas las actividades que exige esta labor. Por otra parte, desde mi punto de vista como profesional, considero que existe resistencia por parte de las autoridades con respecto a la legalización de lobbying porque, de ser el caso, se visibilizarían una cadena de inconsistencias e incoherentes en su práctica. En el Ecuador, su práctica es una realidad recurrente; conozco agencias y lobistas completamente profesionales que realizan acercamientos significativos y que han logrado el desarrollo de grandes proyectos que, además, colaboran y mejoran condiciones de distintos barrios, agrupaciones, comunidades y sectores sin tener que recurrir al tráfico de influencias. Con el objetivo de evitar su mala práctica, se han desarrollado una serie de pasos considerados como los mandamientos del lobbying. Compartimos con ustedes esta información: No sobornar: este es el principal mandamiento. No beneficiarse del poder para alcanzar un determinado objetivo. No abusar de la imagen y vulnerabilidad del cliente. La responsabilidad es un factor importante en el desarrollo de cualquier entidad o institución, sin embargo, no hay que obviar el hecho de que estamos en constante contacto con personajes políticos que pueden afectar a nuestros clientes. Pensar siempre en el bien común. Formalizar y registrar la práctica del lobbying mediante un documento escrito para evitar inconvenientes a futuro. El tema del lobbying engloba las relaciones públicas. El trabajo de los relacionistas públicos consiste en vincular a un cliente, persona o institución con el gobierno o entidades gubernamentales. Debido a la versatilidad de esta profesión, los lobistas deberían encargarse de cuidar su imagen y su reputación frente a los distintos escenarios. Característica de un buen lobista: Debe ser un comunicador innato y establecer buenas relaciones y conexiones con el fin de crear empatía con los participantes de los proyectos por realizar. ¿Cómo acabamos con el tráfico de influencias? Se debe empezar concientizando a la sociedad ecuatoriana acerca de la importancia del lobbying en el desarrollo político, económico y social. Además, dentro de la educación, es necesario informar a los futuros profesionales acerca de la profesión, sus beneficios y obstáculos. El tráfico de influencias puede regularse y disminuir positivamente si es que logramos que no todos los agentes de comunicación utilicen el nombre de lobistas; así, podrá ser una profesión legal junto con un trasfondo coherente y relevante. A su vez, el tráfico de influencias puede evitarse mediante un contacto directo y profesional tanto con los públicos internos como con los externos, los stakeholders y los posibles aliados.Por _ Paolo Muñoz, Profesor de Comunicación Organizacional y RRPP_ USFQ