La administración de la cadena de suministro (supply chain management, SCM) incluye relaciones entre proveedores, fabricantes y clientes y es una red eficaz de empresas que realizan actividades en una cadena de valor de un producto o servicio en particular (Stevenson, 2007). Todas estas empresas han construido estrategias financieras, ambientales y sociales que podrían ayudarles a mejorar sus ganancias, su posición en el mercado, su imagen en la sociedad y su impacto en el medio ambiente. Las actividades de SCM son un factor clave y tienen el potencial de jugar un papel cada vez más importante en las estrategias corporativas (Fowler y Hope, 2007). Sin embargo, las relaciones entre los socios de la cadena de suministro no siempre son claras. Las actuales condiciones económicas y la fortaleza de las empresas dominantes hacen necesario que otras empresas que participan en el juego del mercado encuentren formas de contrarrestar el incremento de la competencia y el peligro de exclusión (Devece et al., 2019). Una forma de conseguir resultados prometedores es buscar sinergias derivadas de la colaboración con otras empresas. Dicha colaboración incluye no solo organizaciones similares, sino también aquellas que compiten con la empresa en cuestión. Los elementos de esta cooperación entre empresas rivales van más allá de las reglas convencionales de competencia y colaboración –coo-petencia–. Es una estrategia diferente de las que han sido definidas en los tiempos antes de la pandemia. Esta propuesta de colaboración podría sugerir la apertura de nuestras cadenas de suministro hacia los competidores que hasta este momento han sido vetados en los acuerdos de colaboración. El planteamiento, aunque se aplicara de manera parcial, temporal y limitada, crea un nuevo valor para el proceso de colaboración, el mismo que puede ser de importancia vital para el proceso de recuperación y fortalecimiento de las empresas en la época post-covid. El comportamiento y desempeño de la empresa en los procesos de SCM se ha convertido en uno de los temas principales en los estudios de investigación gerencial durante las últimas décadas. La mayoría de los artículos han arrojado luz sobre el funcionamiento de los procesos de SCM, sus impulsores y limitaciones y han reconocido al SCM como un elemento crucial para el éxito empresarial (Cao y Zhang, 2011; Pradabwong et al., 2015; Skippari et al., 2017). La propuesta de definir la estrategia de una empresa a través de sus acuerdos de colaboración ha ganado muchos partidarios, aunque con una matización importante; que no existe un modelo universal. La comprensión de las particularidades de cada región y de los efectos que han tenido las políticas y estrategias recientes en el comportamiento de las empresas, podría ser actualmente objeto de diferentes estudios desde diversas perspectivas. En América Latina, los problemas se centran en los costos, la satisfacción del cliente, la falta de confiabilidad y desempeño, y la calidad del servicio (Sandoval Chávez et al., 2016). Aparte de ellos, se pueden observar los problemas en los principales nodos logísticos, aduanas, transporte que van acompañados de dificultades en el intercambio de información –los datos no fluyen con la rapidez, precisión y certeza que necesita todo el sistema- (Gil Gaytan , 2017). La pregunta que siempre aparece flotando en el aire es entonces: ¿Y las soluciones? En distintos países de la región se están formulando propuestas muy interesantes referidas a varias fases del proceso de gestión de las cadenas de suministro. La mayoría de ellas proceden de Brasil, país que muestra mayor interés en hallar las soluciones, quizás debido a su envergadura y a las dificultades que atraviesa. Por ello, se ha observado la aplicación de la estrategia de aplazamiento que permite gestionar de mejor manera las bodegas, la adaptación de las redes sociales a la hora de gestionar la complejidad de las cadenas de suministro en los sectores industriales, la optimización de inventario basado en las restricciones electrónicas, y la gestión de tiempo, variabilidad y costes de los servicios portuarios que permite aumentar la competitividad de este sector logístico. Aparte de los temas ya clásicos, el interés de los investigadores se ha enfocado cada vez más en los actuales cambios en los entornos de negocios. Por ello ha ocurrido por ejemplo la implantación de los Operadores Logísticos en los acuerdos de colaboración, que abarcan un área de especial importancia en la actualidad como es la logística de la ciudad. Otro tema de importancia vital para las empresas el día de hoy es la gestión de la incertidumbre de la oferta y la demanda y de la capacidad de respuesta de la cadena de suministro en el desempeño empresarial y la innovación. De igual forma, para las pequeñas y medianas empresas es fundamental su implicación en el desarrollo de la cadena de valor sostenible. En Colombia, el interés de los investigadores se ha centrado en el sector sanitario. ¿Cómo se pueden aprovechar las experiencias obtenidas durante la lucha con la pandemia? ¿Hay la posibilidad de diseñar un nuevo modelo de asignación de recursos humanos y logísticos que permita tomar las decisiones en tiempo real? La diversidad en los temas y problemas abordados son una pequeña evidencia sobre el interés creciente de los administradores en las organizaciones latinoamericanas. Las soluciones y las propuestas presentadas, aunque relevantes, son insuficientes (Michalski et al., 2021). Según S.A.R. et al. (2021) los tópicos que requieren una mayor atención por parte de los investigadores y de los administradores están relacionados con: Innovación en logística y cadena de suministro. Responsabilidad social corporativa en el proceso de gestión de la cadena de suministro. Gestión de riesgos. Resiliencia en la cadena de suministro. Cadena de suministro agroindustrial. Cadena de suministro digital. Gestión de logística internacional dentro de América Latina Sostenibilidad y sustentabilidad en gestión de la cadena de suministro