DIRSE y Oracle han presentado una guía práctica sobre cómo gestionar la huella ambiental en la cadena de valor a través de la tecnología. Un documento conciso enfocado a ayudar a los profesionales de sostenibilidad a mejorar su desempeño ambiental. Esta se trata de una guía práctica que se ha desarrollado ante la necesidad de buscar alternativas para reducir el consumo de recursos naturales, el desperdicio de insumos, los residuos generados, además de fomentar la transparencia de las operaciones y la relación con los proveedores. Una forma de hacerlo es aprovechando las posibilidades que ofrece la tecnología para medir y optimizar los procesos. La huella ambiental en la cadena de valor es el impacto ambiental generado a lo largo de todas las etapas de producción y distribución de un producto o servicio, desde la obtención de las materias primas hasta su disposición final. Incluye todas las actividades realizadas por las organizaciones y los proveedores que contribuyen directa o indirectamente a la creación y entrega de un producto. Actualmente, estamos inmersos en una era de transformación constante, ciudadanos y organizaciones debemos adaptarnos a una nueva realidad diaria marcada fuertemente por la crisis medioambiental. En este escenario, en materia corporativa encontramos nuevas normativas como la futura Directiva de Diligencia Debida, que responsabiliza a las empresas por sus impactos ambientales en su cadena de valor, esta y otras regulaciones están haciendo que las organizaciones lleven a cabo cambios internos de cara a cumplir con la legislación, extensibles a toda su cadena de aprovisionamiento.También te puede interesar: ¿Qué es el financiamiento sostenible?Así, a partir de esta normativa, cualquier organización que vincule su cadena de suministro con los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo ASG) asume un papel fundamental en este contexto, ya que buscará diversas formas de reducir el consumo de recursos naturales, el desperdicio de insumos o los residuos generados, además de fomentar la transparencia de las operaciones y la relación con los proveedores. Frente a esto, DIRSE y Oracle han querido dar a los profesionales involucrados en la gestión de la cadena de valor herramientas que les ayuden a mejorar su desempeño ambiental. Esta guía aporta, además, un abanico de ejemplos prácticos que presentan cómo varias empresas de diferentes sectores y tamaños han implementado estas prácticas en distintos estadios de su cadena de valor. Durante la sesión de presentación, quedó patente que las organizaciones deben integrar la sostenibilidad en todos sus procesos comerciales y corporativos, a lo largo de toda su cadena de valor. Esto implica fomentar internamente una economía circular y gestionar los riesgos relacionados con el clima en toda la empresa. Todo ello con el objetivo de mejorar la eficiencia y eliminar pérdidas, reduciendo al mismo tiempo las emisiones y el impacto ambiental. Fuente: Diario Responsable