Entre el 21 de agosto y el 15 de septiembre se recopilaron las respuestas de 108 empresas que revelan las estrategias establecidas para el retorno de actividades en busca de la reactivación económica. Respecto a las políticas adoptadas, las empresas mencionaron que el 31% se acogió, o piensa hacerlo, a la disposición de contrato especial emergente. De estas, la duración del contrato será de 1 año para el 64%, de 2 años para el 21% y de menos de 1 año para el 15%. En el ámbito de que, si la empresa se está acogiendo o piensa acogerse a la suspensión emergente de la jornada de trabajo, el 29% indicó que sí. Entre los criterios para aplicar las medidas están: personal vulnerable con 39%, imposibilidad de teletrabajo, 35%, cierre de operaciones, 13% y otros, 13%. Frente a la reducción emergente de la jornada de trabajo, 31% de las empresas dijo haberse acogido. Entre los criterios aplicados están: disposición para toda la empresa 18%, iliquidez 24%, baja carga laboral 37%, y otros 21%. En consecuencia, también hay una reducción salarial por nivel: Alta dirección (en promedio) 23%, gerencias 23%, jefaturas 18%, analistas 25%, asistentes /operativos 26% y todos 24%. En cuanto a la modificación emergente de la jornada de trabajo, 14% de empresas indicaron que se están acogiendo o piensan acogerse a ella. La duración de este contrato será de: 6 meses para el 20%, 1 año para el 40%, 2 años para el 7% y hasta que termine el 2020 para el 33%. Con relación a la jornada actual y anterior, el 53% redujo 2 horas diarias; el 7%, 4 horas diarias y el 40% ha modificado los días de trabajo, sin alterar la jornada e incluido fines de semana. La mayoría de las empresas, 93%, indicaron que no se están acogiendo, ni piensan hacerlo, a los contratos por obra o servicio determinado. Las que sí lo hicieron, 7%, han establecido un periodo de pago de estos contratos mensual (88%) y quincenal (12%). Hablando de los periodos de descanso, el 59% dijo que su empresa se está acogiendo a la notificación unilateral de vacaciones. El 38% se acogió al adelanto de vacaciones correspondientes al periodo 2020, el 27% adelanto de vacaciones del periodo 2021, el 6% adelanto de vacaciones del periodo 2022 y el 25% a los días de antigüedad o vacaciones acumuladas. Durante la investigación, se pidió a las empresas que indiquen el porcentaje de acuerdo con el número de colaboradores según aplique la modalidad de trabajo acogida. El 87% indicó que se encuentran en trabajo presencial, siendo el área administrativa (23%) la que más colaboradores en esta modalidad tiene. En trabajo semipresencial se encuentra el 42% de empresas, también es el área administrativa la que concentra más colaboradores trabajando de esta manera (76%). Finalmente, 81% se encuentra en teletrabajo, siendo nuevamente el área administrativa quien ocupa el mayor porcentaje (67%). Respecto a los beneficios no monetarios, el 57% de empresas ha realizado cambios dependiendo de la modalidad de trabajo. Para los colaboradores presenciales, el 25% aumentó los beneficios como seguro privado, ayudas en establecimientos educativos, entre otros. El 28% modificó el horario de entrada y salida, brindó bonos de eficiencia, y breaks en las jornadas. El 53% eliminó beneficios, como por ejemplo la bonificación para movilización, servicio de alimentación, eventos y subsidios por antigüedad. Para quienes están en teletrabajo, 31% aumentaron beneficios como planes de internet y telefonía móvil, talleres y capacitaciones y envío de implementos de oficina al hogar. Un 26% modificó beneficios como bono de gasolina para el personal semipresencial, suspensión de entrega de uniformes por este año, entre otros. El 57% eliminó, por ejemplo, el servicio de alimentación, los eventos y bonificación para movilización. En ambas modalidades de trabajo, las empresas han implementado protocolos de seguridad para cuidar la salud de sus trabajadores. Finalmente, en la investigación se consultó si la empresa está otorgando beneficios por desvinculación a los trabajadores. El 20% sí ha otorgado beneficios, entre los principales: el 33% la cobertura de seguro médico hasta 6 meses después de la desvinculación. Un 20% bonos por desempeño y antigüedad. En igual porcentaje, 13%, jubilaciones anticipadas, bonos de desvinculación y outplacement, y un 8% la afiliación voluntaria al IESS por 3 meses. Más información del estudio AQUÍ: Fuente: Deloitte