El hackeo en sí es el conocimiento para resolver desafíos tecnológicos, por lo general utiliza métodos para acceder a sistemas informáticos. Por lo general, el trabajo de las personas que se dedican al hackeo es descubrir falencias u obstáculos dentro de una institución a través de la tecnología. A la hora de clasificar a los hackers es necesario tomar en cuenta su trasfondo e intención, en este sentido existen distintos tipos de hackers y activistas cuya motivación es con fines para lucrar a través de esta actividad, causar algún daño o piratería; en este caso se llaman ‘Black Hacks’. En contraste a lo mencionado, los ‘White Hacks’ se dedican a contribuir y salvaguardar la información de una organización trabajando de la mano con la ética. Sin embargo, la lista con la categoría de hackers es extensa. Juan José Delgado Sotés, director del título 'Experto Universitario en Peritaje Informático e Informática Forense' de la Universidad Internacional de La Rioja, afirma que así como hay distintos tipos de hackers, también hay distintas maneras de hackear, las cuales pueden ser sencillas o muy complicado de reconocer. El hackeo puede verse manifestado en un ataque cibernético, por ejemplo, hay casos evidentes en donde no podemos acceder a archivos o se muestran carteles en nuestras pantallas de que hemos sido hackeados, a estos se los llama ransomware. En otras ocasiones, el hackeo es más sutil e implícito; pues el spyware o malware funcionan de diferente manera, estos recogen información de nuestros sistemas y la replican. También ocurren contaminaciones virtuales que pasan desapercibidas para atacar e infectar a algunos equipos, este tipo es denominado Advanced Persistent Threats. En términos generales, si notamos que el funcionamiento de nuestros dispositivos se vuelve más lento, su batería se descarga con mayor prontitud o la excesiva transferencia de información o datos, son señales de un probable hackeo, comenta el director del título 'Experto Universitario en Peritaje Informático e Informática Forense' de la UNIR. Para evitar ser víctimas de un ataque cibernético, Juan José Delgado Sotés recomienda: contratar un antivirus certificado, realizar constantes actualizaciones a nuestros dispositivos y copias de seguridad, instalar aplicaciones desde plataformas oficiales, crear contraseñas que no sean simples, además tener cuidado de la información que compartimos y las páginas que visitamos, tratar, en lo posible, de solamente ingresar a lugares seguros. También te puede interesar: Ciberseguridad: una necesidad urgente para las empresas en 2023 En el caso de no sufrir un hackeo, lo primero que podemos hacer es desenchufar los equipos conectados tanto como a la red wifi como a la fuente eléctrica. Una vez que hayamos realizado este paso, lo esencial es contactar a un experto para que recupere el dispositivo y su información. ¿Es posible garantizar una completa protección a nuestros dispositivos? Sí, la ciberseguridad y su prevención nos puede salvar de posibles ataques, ahorrándonos dinero, tiempo y de tantos malestares que ocasiona un hackeo. Un equipo seguro es un sistema que no solo guardará información, sino que también la mantendrá lejos de hackers que intenten malintencionar datos confidenciales. Por: UNIR