Para Lea Sulmont Haak, definitivamente las tecnologías de la información y de la comunicación, hoy en día, se han convertido en herramientas digitales que se encuentran ocupando todos los ámbitos de nuestra vida. El tipo de uso que le damos a éstas va a tener consecuencias que pueden ser positivas o negativas en el desarrollo de las personas. Si se emplea en exceso va a haber un perjuicio en el desarrollo, no solo por el tiempo importante que se emplea, sino también, por la edad de los estudiantes, debido a los procesos de maduración del propio cuerpo que se dan en la primera infancia. La Academía debería priorizar, tanto en la escuela como en la educación superior, como primer punto, los procesos de búsqueda de información, en donde es importante desarrollar competencias de alfabetización mediática informacional, para equipar habilidades procesando la información digital y compartirla. El segundo gran proceso tiene que ver con la creación: cómo el estudiante construye el conocimiento. La tercera parte se basa en la manera de compartir este conocimiento o “producto” adquirido, con la tecnología como aliada. La experta considera que, con las tecnologías, el ser humano necesita no solo de competencias digitales, sino de habilidades socio emocionales, pues muchos estudios señalan que un estudiante que tiene altas habilidades socioemocionales, así como competencias digitales, va a ser un ciudadano global que podrá gestionar el uso de estas tecnologías desde una dimensión de bienestar. ¿Existe el riesgo de vivir en una sociedad hiperconectada en todo sentido? Sulmont Haak responde que gestionar adecuadamente nuestras relaciones es un aprendizaje fundamental que tiene que proveer la escuela. Cada estudiante debe tener las herramientas y el conocimiento para cuidarse a sí mismo gestionando sus emociones, cuidar a los demás y cuidar su entorno. Este último punto tiene que ver con aprender a relacionarnos en una sociedad hiperconectada, donde priman las respuestas basadas en la inmediatez de estímulos, los cuales no nos permiten tener una lectura completa de las emociones, teniendo varios riesgos. Es importante desarrollar competencias como la empatía, para construir relaciones más sólidas, lo que se crea en una interacción directa, sin una pantalla. Los peligros de la hiperconectividad tienen consecuencias de sobreestimulación digital, y esto se evita respetando los ritmos de desarrollo de los estudiantes, brindando las oportunidades para fomentar competencias digitales a la par de las socioemocionales, que son las que deben destacar y ayudarnos a gestionar nuestro bienestar.