La denominada triple emergencia planetaria (la crisis del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la degradación de la tierra) amenazan el futuro del planeta (ONU, Programa para el Medio Ambiente, 2021). Así lo señalan científicos, expertos en ambiente y representantes de organismos internacionales. Esta problemática internacional está en los ojos de la comunidad científica, que ha informado que las concentraciones de gases de efecto invernadero están en niveles récord y que el planeta va camino a un peligroso sobrecalentamiento, como se advierte en el informe del Panel Intergubernamental de expertos sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). De hecho, los gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera aún se están acumulando a un ritmo que pronto llevará a la temperatura del planeta muy por encima del umbral de 1,5°C, lo que hará imposible evitar algunos de los peores efectos del cambio climático. El clima extremo se está volviendo más común, y, según las tendencias actuales, las temperaturas globales promedio bien podrían aumentar en 3°C y pondrían en peligro sistemas naturales vitales como glaciares, arrecifes de coral, selvas tropicales y regiones polares, entre otros efectos cada vez más evidentes. A partir de estos escenarios, en septiembre de 2015, los líderes mundiales, reunidos en la Organización de las Naciones Unidas, adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para erradicar la pobreza, promover el cuidado del planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. Se acordaron 17 ODS, cada uno con metas específicas para cumplirse hasta el 2030. El ODS 13 - Acción por el clima promueve transversalizar el cambio climático como cuestión primordial en las políticas, estrategias y planes de países, empresas y sociedad civil. Se busca mejorar la respuesta a los problemas que genera tal cambio e impulsar la educación y sensibilización de toda la población hacia este fenómeno, no solo de los gobiernos, sino también del sector privado. La 21ª Conferencia de las Partes (COP 21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en París en 2015, concluyó con la adopción de la Decisión y del Acuerdo de París, que empezó a regir en 2020. Este instrumento estipula medidas para que la temperatura global promedio se mantenga bajo los 2°C, y para limitar el aumento a 1,5°C respecto de los niveles preindustriales, pues esto reduciría significativamente los riesgos y efectos del cambio climático. El Acuerdo de París establece un marco de transparencia reforzado para fomentar la confianza mutua, promover la aplicación efectiva y facilitar el seguimiento de los progresos. En abril de este año, el IPCC estimó que durante los próximos veinte años se experimentará un aumento inevitable de la temperatura media global de 1,5°C. Esto provocará efectos en cascada de múltiples episodios extremos. Se requiere cambios rápidos, de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad para asegurar su sostenibilidad. Cada incremento de la temperatura global supone que se multiplica la magnitud de los riesgos y su velocidad de aparición, y que se disminuye la posibilidad de mitigar esos riesgos antes de que sean catastróficos. Limitar el calentamiento global a 1,5°C requiere una transformación drástica e inmediata a nivel global, de la energía, la industria, las edificaciones, el transporte y las ciudades sobre, todo en países desarrollados, sobre todo en países desarrollados. Para 2030 las emisiones netas mundiales de dióxido de carbono (CO2) de origen antrópico tendrían que reducirse en un 45% respecto de los niveles de 2010, y seguir disminuyendo hasta el “cero neto” en 2050. Para combatir efectivamente el cambio climático se necesita el trabajo articulado entre los gobiernos, el sector privado e industrial, los pueblos indígenas, las comunidades locales y la Academia. Desde los gobiernos se debe invertir más en la conservación de la naturaleza y hacer cambios para limitar las emisiones de GEI. Por su parte, las empresas deben comprometerse a alcanzar emisiones netas cero en sus operaciones. Al ser responsabilidad de todos, es importante unir esfuerzos ideas y acciones. ➤ Conoce más en nuestro libro digital empresas con triple impacto Por: Programa de apoyo a la NDC, implementado por el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo/ Dirección de Producción y Consumo Sostenible de la Subsecretaría de Cambio Climático del MAATE