La neurociencia es una disciplina que estudia el funcionamiento del cerebro humano y el sistema nervioso en relación con las conductas humanas, el comportamiento y el procesamiento del conocimiento. La forma en que cada cerebro recibe la información y la dosifica, sigue siendo un misterio, ya que tenemos muy pocas afirmaciones en la ciencia sobre el cerebro. Por ello, existen varios mitos sobre el aprendizaje: 1. Se usa apenas el 10% del cerebro: Si entendemos todas las funciones que se encuentran activas diariamente, sería imposible sincronizarlas solo con el 10% de capacidad cerebral. Según Loginow y recientes estudios en neurología, el ser humano utiliza casi la totalidad de sus capacidades para poder llevar a cabo cualquier tipo de actividad, incluso durante el descanso, ya que se involucra por completo en todas las funciones cognitivas. 2. Existen distintos estilos de aprendizaje: Los estilos de aprendizaje también se han convertido en neuromitos. Actualmente, se conoce que el canal receptor de información son los sentidos, lo que origina un impulso eléctrico que se conecta y activa a las redes neuronales. En este sentido, hay que entender que el ser humano es integral y tiene la capacidad de aprender de distintas formas, lo que implica que cuánto más diversas sus experiencias, mayor su conocimiento. 3. Existen personas que aprenden solo con un hemisferio: Ambos hemisferios hacen parte de un sistema nervioso completo, es decir, no es posible que solo se use uno, especialmente, para el aprendizaje, ya que es necesario que ambos trabajen en conjunto. 4. Solo los primeros años de infancia son vitales para el aprendizaje: Los niños son más susceptibles a incorporar información, pero esto no significa que al crecer se les impida seguir aprendiendo. Sino que el cerebro tiene la capacidad de cambiar y adaptarse, esta capacidad es denominada “neuroplasticidad”. 5. El cerebro aprende diferente según el sexo: No existe una estructura cerebral determinada para cada sexo. Existen estudios que muestran mínimas diferencias en el cerebro de cada género, pero no están relacionadas a los procesos de aprendizaje. Finalmente, se puede concluir que la neurociencia cognitiva es, al igual que otras ciencias, un campo abierto a experimentar nuevos horizontes en cuanto a la investigación sobre los procesos mentales, más aún si se trata del aprendizaje, procesos mentales y adquisición de conocimiento.