Sin embargo, encontramos una tendencia que se ha incorporado con mayor peso dentro del hogar ecuatoriano, la misma que pudo haberse acelerado por el efecto de inseguridad. Esta tendencia es la búsqueda de ahorro y la cercanía, que se la puede ver en el acto no de hacer traslados largos que involucren exponerse en la calle más de lo necesario. En Ecuador, el canal discounter se instauró desde 2019, pero para efectos de este análisis nos referimos a dos periodos en específico. En el primer trimestre del 2022 (1Q22) se situaba en 20 puntos de penetración, lo cual quiere decir que 2 de cada 10 ecuatorianos compraron en este canal durante 2022. Este número creció sustancialmente un 60% hasta llegar a 33 puntos de penetración en el 1Q23. El valor que la familia ecuatoriana destinó a este canal en el primer trimestre de 2023 creció un 18% con respecto al mismo periodo de 2022. Su interacción con el canal (número de veces que visitó el canal) aumentó en un 44%. Estos datos nos hablan de que el consumidor dejó de ser probador del discounter en 2023 para convertirlo en parte esencial de su cotidianidad. Además de que conlleva un traslado más corto que evita la inseguridad de trasladarse a supermercados de grandes superficies, este canal tiene un mejor surtido y precio que una tienda. Estos factores contribuyen a que ahora el ecuatoriano gaste menos en categorías como leche, embutidos, azúcar, pan, aceite, yogurt, entre las principales que adquiere en este canal. El discounter por su naturaleza en el mundo, es un canal que combina cercanía, precios un 30% por debajo del supermercado, 70% de marca blanca, y un surtido corto cercano a entre los 400 y 600 unidades de mantenimiento en almacén (SKU, por sus siglas en inglés). En Ecuador, se añaden características como pago solo en efectivo y una garantía de satisfacción total o puedes devolver el producto y no se hacen preguntas al respecto. Este canal viene madurando, se estableció en Guayaquil, migró al resto de la costa y para 2023 está pisando con fuerza las periferias de Quito. Hay varios efectos colaterales que ocasiona el crecimiento del discounter en el Ecuador. El primero es una reacción notoria de parte de las grandes cadenas de supermercado, y la segunda es el crecimiento de categorías que no están presentes en el discounter, este último como consecuencia de que el ecuatoriano tenga más dinero disponible para gastarse en fragancias, por ejemplo, ya que ahora gasta menos en la canasta básica y compra los mimos kilos. Hablando del primer efecto, la marca blanca presente en el autoservicio ha sido el arma que este canal ha usado en el Ecuador. El peso total de la marca blanca dentro del autoservicio ya alcanza el 10% de participación en valor para el 1Q23, con una penetración de 92 puntos, muy por encima de los 84 puntos que tuvo este tipo de productos en 1Q22. Ahora, los ecuatorianos gastan 6% menos en el autoservicio (donde la marca propia creció un 35%), y gasta 18% más en el discounter. En resumidas cuentas, las grandes cadenas de supermercados en su afán de mitigar el riesgo inminente que representa el discounter, aumentaron la presencia de la marca blanca, lo cual ha ocasionado que los compradores dejen menos dólares en sus cajas registradoras. Con el sobrante, que implica ahorrar comprando marcas blancas y comprar en el discounter, el ecuatoriano ha podido destinar más dólares a canastas de cuidado personal, aseo personal y mascotas, las cuales se han visto gratamente beneficiadas. También te puede interesar: ¿Cómo la industria de productos de consumo puede lograr un crecimiento rentable en 2023? Si bien es cierto que no podemos asegurar ni aseverar que por efectos de la inseguridad el discounter ha evolucionado en la mezcla de canales de compra donde acude el ecuatoriano, si es una realidad que definitivamente ha contribuido en acelerar su adopción y por ende su crecimiento. La inseguridad es un factor que se debe considerar para evaluar como consume el ecuatoriano, y como su efecto acelera o retrasa ciertas tendencias. Por el momento nos quedamos con que el consumidor final se be beneficiado por esta disputa entre la marca blanca del autoservicio de grandes superficies, y la cercanía y precios bajos del discounter. Dejándole un saldo positivo para disponerlo en categorías suntuarias. Por: José Luis Holguín, Director de Nuevos Negocios en Kantar división Worldpanel Ecuador