Diana Viteri tiene un conocido puesto de jugos y frutas en el mercado de Santa Clara, ubicado en el centro norte de Quito. Las licuadoras, extractores y enfriadores que tiene son el elemento fundamental de su trabajo, el mismo que se veía amenazada con los cortes de luz programados que se dan desde la anterior semana a nivel nacional. El estiaje y falte de capacidad para generar energía eléctrica en Ecuador desencadenó en el racionamiento en el país con horarios programados por las empresas de distribución eléctrica. El Gobierno anunció que podrían terminarse ante un acuerdo de compra a Colombia, sin embargo, hasta el momento los apagones continúan. Para la ciudadana quiteña esta programación de cortes le ha afectado en gran manera. Este lunes 30 de octubre su sector tenía un apagón de 12:00 a 14:00. Viteri señaló que justamente es la hora pico de venta, eso significaría unos USD 70 de pérdida. El sábado pasado, Diana no contó con energía por cuatro horas, esto en sus cuentas significó una pérdida aproximada de USD 150, pues era una fecha de alta demanda de clientes. Para no dejar de trabajar dijo que ha tenido que invertir en una pequeña planta generadora de luz, esto demandó una inversión de USD 430 un gasto que no tenía planificado, pero que “es para poder trabajar, sino es una pérdida peor”.También te puede interesar: Por cada hora sin luz, el sector comercial de ecuador pierde USD 18 millones en ventas Susana Ruiz tiene un local comercial de venta al por mayor y menor de licores, dulces, regalos y demás artículos. Ella también es una de las personas que se ven afectados por los cortes de luz. “No podemos vender porque no podemos facturar, los clientes entran, como está oscuro, se regresan y se van, no podemos vender”, enfatizó. Desconoce todavía la cantidad de pérdida que significa dejar de vender por horas, primero porque la dinámica de venta en cada día es diferente, espera hacer las cuentas al fin de mes para saber cómo ha sido el efecto económico. Una comerciante que pidió mantener su nombre bajo reserva dijo que se volvió demasiado complicado vender las prendas de vestir de su local para niños y bebés. El problema más grande fue cuando los clientes intentaban cancelar con tarjeta de crédito o débito, que es la mayor parte de su clientela. Algunos acudieron a un cajero automático y regresaron a pagar con efectivo, pero otros no regresaron, esto sin duda afectó al negocio, pues los que decidieron no volver significan prendas que se dejaron de vender, a causa de los apagones. Esto, sin contar con la molestia de las trabajadoras por no haber podido calentar su comida. La Empresa Eléctrica Quito (EEQ) informó que a partir de este lunes los cortes solo tendrán la duración de dos horas, se prevé que disminuyan paulatinamente y que los negocios vuelvan a activarse al 100 % de sus ventas y producción. Fuente: El Universo