Pero, ¿Qué pasaría si lanzo el mismo lápiz a la cara de alguien? Seguro que lastimo el rostro de esa persona, y ella y otros me reclamarán, pues no está bien agredir a los demás y de ninguna manera. Y es que todo lo que hacemos tiene su consecuencia, y esto sucede en la vida personal, profesional, en el ámbito familiar, en lo social, en el mundo de los negocios y de las empresas, pudiendo ser éstas pequeñas, medianas o grandes, no importa su tamaño. Todo lo que hacemos y el cómo lo efectuamos, determina la manera en la cual la comunidad que nos rodea y a la cual tenemos alcance nos ve y define. A la final, todo acto tiene su consecuencia. También te puede interesar: El estado de la Inteligencia Artificial en 2024: La adopción de la Gen AI aumenta y comienza Y esto se presenta, no solo en el ámbito empresarial, laboral, de los negocios, del emprendimiento, sino en nuestras actuaciones personales, como seres humanos, como miembros de una sociedad que exige que todos actuemos en el plano de lo correcto, de lo formal, del respeto que todo y todos merecemos, en el campo de lo legal, enmarcando nuestras acciones en el espacio que nos brindan los valores morales. Y no basta tan solo con no hacer cosas que no están bien, sino en la manera en la cual estamos contribuyendo para que el resto se alinee con la correcta forma de hacer las cosas, de ahí la razón por la cual, en muchos sectores, empresas, instituciones, existen los códigos de conducta que deben ser difundidos y estudiados por todos quienes conforman esa comunidad. Se habla mucho de la inteligencia artificial, de la generativa, se habla de la digitalización, del avance de la tecnología, se habla de la felicidad en conferencias, en charlas repletas de gente; se habla sobre la innovación y qué mejor que la disruptiva; se habla sobre temas de género, de sostenibilidad, y está bien, el hacerlo se vuelve un imperativo. Sin embargo, hay un tema del cual casi nadie habla o se dice muy poco, y no muchos lo enfocan como el principal pilar y columna que sostiene y eleva todo negocio, empresa, marca, marca personal, emprendimiento, como profesionales y personas y que debería ser parte de nuestra cultura, arraigada profundamente en nuestra esencia como seres humanos y como ecuatorianos. Muy pocos se expresan de aquello que promueve el crecimiento, la prosperidad, el éxito basado en la trascendencia y que genera una verdadera felicidad en quien o en quienes lo adoptan, y es la ética. ¿Se ha puesto a pensar, en la importancia que tiene la ética en la vida de todo ser humano, y por qué debemos comenzar a hablar más sobre ésta? Y si le preguntaran a usted, sobre ¿Qué entiende por ética?, ¿cuál sería su respuesta?, ¿qué palabras se le vendrían a la mente?. Seguramente estas: honestidad, honradez, transparencia, lealtad, respeto, justicia, integridad y otras más y, en cuanto a la acción, usted podría decir, “hacer lo correcto”, “hacer el bien”, “el ser justos”, hacer algo cuyo efecto no dañe, no impacte negativamente, a nadie, o como acostumbramos decir, “ir por el lado derecho”, es decir, hacer lo correcto. En definitiva, no cabe duda de que cuando hablamos de la ética, nos referimos valores morales que determinan la conducta que presentamos a los demás, en todas las circunstancias de la vida y siempre buscando el ser íntegros, que tiene que ver con lo absoluto, pues no se puede ser medio honesto, medio leal, medio respetuoso, es decir, medio ético, pues en estos temas o eres ético, o no lo eres. Lo que sale de tu ser cuando trabajas, cuando estudias, cuando estás en contacto con alguien, cómo actúas cuando nadie te ve, hablará de la abundancia o de la pobreza que llevas dentro. Si tu contenido es de calidad, lo que salga de ti, en cada contacto o acto, será también de calidad. Es por eso que, Procosméticos promueve entre todos nuestros miembros, la inclusión de este tema, en los eventos, charlas, conferencias, cursos, lanzamientos y en todo espacio en el cual se pueda hablar, así sea unos pocos minutos, sobre la ética y la integridad, pues estamos conscientes de que la responsabilidad para la creación de una cultura basada en valores, corresponde a todos quienes somos parte de una cadena. Contamos con un Código de Ética y a partir del segundo semestre del 2024, promocionaremos la certificación en el programa de entrenamiento que se genera de este Código, con el fin, de que todos quienes son parte de las industrias que representamos, conozcan sobre los valores que nos inspiran como sector. Porque nuestras familias, nuestro país y el mundo necesita de la ética, y ahora con más urgencia que nunca antes. Por: María Fernanda León M. - Directora Ejecutiva de Procosméticos