El Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés: Internet of Things) es un concepto que describe un escenario en el que diversos objetos están conectados y se comunican entre sí. A lo largo de los años, IoT ha hecho posible la vinculación de objetos cotidianos a través de internet, es decir todas las cosas con las que convivimos a diario y que antes no estaban conectadas a la red, como: vehículos, electrodomésticos, máquinas, mediciones de consumo de servicios básicos, sensores, etc., ahora pueden interconectarse. Pues, el propósito de esta nueva tecnología es mejorar la vida cotidiana de las personas, así como los entornos empresariales) acercando cada vez más el mundo físico al mundo digital. ¿Millones de hiperconectados? Esta innovación tecnológica despliega opciones que conectan de manera digital, objetos cotidianos a través del internet, con el fin de obtener información valiosa para empresas y gobiernos, mediante acciones como la automatización de procesos, la mejora en el control de sus gastos, reportes en línea para una oportuna toma de decisiones, llegando a lograr resultados efectivos con respecto al estado de alcantarillas, pavimentación, seguridad ciudadana o contaminación ambiental de ciudades como ejemplo de una de las tantas aplicaciones en las que esta tecnología nos lleva al futuro. De acuerdo con un estudio de la consultora Gartner, para finales del año 2020 habrá aproximadamente 26 mil millones de dispositivos conectados a través del Internet de las Cosas. ¿Cuándo IoT se vuelve palpable? IoT proporciona eficiencia en los procesos de producción en las fábricas, favorece un mejor control y operación de los servicios públicos, aumenta la automatización en el sector agrícola, ayuda a monitorear las condiciones ambientales o mejorar los servicios de salud. Además, su beneficio también se evidencia en: La proyección hacia una transformación digital. Ayuda a la toma de decisiones acertadas e inmediatas. Reporta parámetros de uso del servicio y en tiempo real para toma de decisiones. Permite que el ciudadano tenga una mejor calidad de vida con el uso de estos nuevos servicios. Fomenta el desarrollo de ciudades más eficientes. Genera control inmediato sobre los indicadores que preocupan a las empresas o gobiernos. Además las tecnologías que facilitan su implementación hoy en día son accesibles gracias a que: Los recursos son por pago mensual bajo demanda. No requiere compra de infraestructura o inversión inicial. Sus servicios son flexibles y escalables. Casi el 90% de los usuarios declaran ser fieles a IoT. Una vez que el usuario prueba las ventajas de las cosas conectadas gracias a IoT, ya no quiere renunciar a sus beneficios. Para un óptimo funcionamiento de Internet de las Cosas, se necesita dispositivos equipados con hardware que permita conectarse a Internet y contar con una infraestructura de telecomunicaciones que los soporte. Para promover esta hiperconexión, CNT hace uso de su gran cobertura a nivel nacional y de sus soluciones robustas de telecomunicaciones como: Conectividad fija y móvil, Equipos terminales, Cloud, Data Center Físico y soluciones de IoT a la medida de cada necesidad.