"Un líder que entiende por qué hace lo que hace es capaz de transformar su entorno y guiar a su equipo incluso en tiempos incertos". Clemente Tamariz, Gerente General de Banco del Austro, impulsa una banca más cercana y digital. Su visión combina innovación y sostenibilidad para mejorar la experiencia del cliente, fortalecer la inclusión financiera y consolidar una cultura basada en integridad y desarrollo humano. ¿Cómo lidera la disrupción digital? Liderar hoy implica anticiparse, adaptarse y evolucionar sin perder de vista lo esencial: las personas. La tecnología redefine el sistema financiero y exige decisiones ágiles y apertura al cambio. Mi foco es impulsar una banca más cercana, eficiente y accesible con herramientas digitales. ¿Cómo fusionan innovación y sostenibilidad? Para Banco del Austro la innovación y sostenibilidad no son esfuerzos separados. La innovación ha sido reconocida con el Premio Platino a los Innovadores Financieros de Fintech Américas 2024 y el Premio Oro en Transformación Digital. Esta visión impulsa iniciativas como Sipy, la nueva billetera digital que iniciamos en fase piloto en Cuenca y que proyectamos expandir a nivel nacional. También te puede interesar: La ruta 2030 de Laboratorios Bagó: cultura, innovación y sostenibilidad En sostenibilidad hemos consolidado un liderazgo real. Somos el único banco aliado al programa Cascos Verdes, emitimos el primer bono azul en el mercado de valores panameño y avanzamos firmemente en el Programa Ecuador Carbono Neutro mediante acciones concretas para reducir nuestra huella de carbono. ¿Por qué invertir en talento? El talento es el motor de cualquier organización. Por ello, el banco cree en formación continua, desarrollo de habilidades y crecimiento profesional, para que cada colaborador aprenda, aporte valor y lidere desde su rol. Equipos preparados, motivados y alineados con la visión sostienen el éxito en un entorno cambiante. ¿Qué decisión fue la más desafiante? Reestructurar un área clave para asegurar sostenibilidad a largo plazo: reorganizar equipos, redefinir roles e incorporar nuevos objetivos. Fue complejo porque involucraba a personas con trayectoria y compromiso. Aprendí que liderar no significa tener todas las respuestas, sino actuar con honestidad y responsabilidad, incluso cuando las decisiones pesan. La comunicación transparente y la empatía fueron esenciales.