Descanso, desconexión de la rutina, concentrarse en cerrar un negocio… estos son algunos de los objetivos cuando se viaja por vacaciones o por trabajo. Pero también puede ser un momento de dudas, sobre todo, para muchos titulares de una tarjeta de crédito. Según la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), a junio de 2019 se registró 3,3 millones de tarjetas emitidas a escala nacional, entre todas las franquicias (Visa, Mastercard, American Express, Diners Club, Alia). Entonces hay que plantearse si su tarjeta cubre todas las necesidades que puedan surgir en el destino al que viaje, ya sea dentro o fuera del país. “Conocer las condiciones de nuestras tarjetas antes de salir de viaje es clave para evitar problemas a la hora de realizar pagos y, sobre todo, para aprovechar al máximo los beneficios que otorgan allá donde hayamos decidido salir”, señala Christian Webster, Subgerente de Mercadeo de Banco del Austro. Las coberturas de las tarjetas, de acuerdo a su segmento y franquicias suelen ser parecidas, no obstante aquellas VIP como las Platimun; Signature; Infinite; Black o McNamara suelen tener beneficios exclusivos a tener en cuenta para elegir la que mejor se adapte. Es importante estar actualizados en los canales de cada franquicia y banco emisor porque pese a que los problemas con los que se encuentra el viajero al utilizar su tarjeta suelen ser parecidos tanto en destinos dentro de las fronteras como fuera de ellas, las eventuales diferencias proceden no tanto del propio plástico, sino del funcionamiento de los establecimientos del sitio de destino. La planificación previa será lo mejor para evitar problemas y adelantarse a ciertas necesidades y conocer la mejor manera de reaccionar ante posibles imprevistos Principales características de la VIP La clave está en usar la tarjeta para acceder a los beneficios que otorgan las tarjetas de crédito. Asistencias y protecciones para viajes con coberturas en seguros de autos. Asistencias y coberturas médicas. Acceso a médicos online, en donde se puede obtener una receta médica digitalmente y al instante que la solicita. Bonos para coberturas de equipaje, en caso de pérdidas. Coberturas en caso de pérdidas de vuelos Seguros por retraso o cancelación de vuelos nacionales e internacionales. Acceso a certificaciones para acceder a la Visa Schengen (de la Unión Europea). Seguro contra accidentes desde los USD 200 mil hasta el millón de dólares. Seguro de autos. Protección de compras (pérdida o robo). Asistencias para acceso a restaurantes y hoteles de primer nivel u obtener acceso a eventos deportivos y sociales de último momento. Acceso a salas VIP de los aeropuertos con tan solo presentar la tarjeta o la app. El cupo en la tarjeta es otro beneficio, van desde los USD 200.000. ¡Se robaron mi tarjeta! El robo o la pérdida de una tarjeta durante un viaje puede ocasionar varios problemas, pero tal vez los más desagradables sean el hecho de no poder pagar en establecimientos. En estos casos es importante comunicar en la mayor brevedad esta incidencia operativa al banco, bien a través del teléfono o a través de la banca móvil o electrónica, señalan en Asobanca. También se recomienda llevar más de una tarjeta. Tener dos, por ejemplo, puede ahorrar más de un susto si perdemos o se nos estropea una. ¿Qué pasa si la pierdo? La pérdida de una tarjeta no es tan grave como el robo, donde hay una intencionalidad por parte del ladrón de hacerse con el dinero, pero sí hay riesgo de que este acabe en malas manos. La primera reacción tiene que ser cancelar la tarjeta cuanto antes (o apagarla, como ya es posible hacer desde las aplicaciones para móvil de algunos bancos), “avisar al banco de la intención de viajar fuera de Ecuador, para que esté advertido en caso de que se detecte algún movimiento inusual, indica Webster.