Algunas ciudades del mundo trabajan para devolver algunas de sus áreas a su estado original, incorporando algunos elementos de diseño arquitectónico o paisajístico. Muchos de estos proyectos trabajan con estrategias como la reintroducción de especies animales y plantas. ➤ Ver también: Mejores ciudades para vivir Ecuador 2020-2021 A continuación, 6 ciudades que están reconstruyendo sus espacios urbanos con fines más sostenibles, según el Foro Económico Mundial. 1. Singapur Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Сингапур - город будущего (@singapore.city) En un esfuerzo por aumentar la calidad de vida y restaurar la vegetación nativa de la ciudad, la atracción turística Gardens by the Bay ha transformado a Singapur de una "ciudad jardín" a una "ciudad en un jardín". Tiene 18 "superárboles" que se encuentran dispersos por todo el paisaje a lo largo de Marina Bay, algunos de hasta 160 pies. Aunque no son seres vivos en sí mismos, los árboles albergan más de 158.000 plantas e imitan las funciones de los árboles normales al proporcionar sombra, filtrar el agua de lluvia y absorber el calor. 2. Nottingham, Reino Unido Con el número más alto de escaparates vacíos en las calles principales del Reino Unido en seis años, Nottinghamshire Wildlife Trust propuso una nueva visión al transformar un centro comercial vacío en un oasis urbano de humedales, bosques y flores silvestres. El lugar, llamado Broadmarsh logró reconstruir 6 hectáreas, y podría sentar un precedente sobre cómo estos espacios pueden volverse a desarrollar en el futuro, quizás reintroduciendo la naturaleza en tierras disponibles en lugar de concreto y asfalto. 3. Harbin, China Debido a que el cambio climático promete desastres naturales más frecuentes, muchas ciudades están abordando el problema del aumento de las inundaciones. La ciudad de Harbin, China, que registra entre el 60 y el 70% de sus precipitaciones anuales entre junio y agosto, ha adoptado un enfoque creativo: fomentar un humedal en el centro de la ciudad. En 2009, los arquitectos paisajistas hicieron planes para proteger un humedal existente de 34 hectáreas en el centro de la ciudad que había sido aislado de sus fuentes de agua. Se trata del parque urbano de aguas pluviales Qunli National Urban Wetland. 4. Dublín, Irlanda Un tercio de las poblaciones de abejas en Irlanda están en peligro, por eso este país desarrolló un plan de polinizadores que se implementó entre 2015 y 2020, con una versión actualizada para el periodo del 2021-2025. Dublín también creó un Plan de Acción de Biodiversidad 2015-2020, destinado a reducir el uso de herbicidas en parques, bordes de carreteras y otros espacios verdes. Al permitir que las plantas nativas crezcan en lugar de mantener céspedes monocultivos y cargados de químicos, prosperan las poblaciones de insectos, aves y abejas nativas. Gracias a esta iniciativa encabezada por el Ayuntamiento de Dublín, el 80% de los espacios verdes de la ciudad son ahora "amigables con los polinizadores". 5. Sydney, Australia El One Central Park Chippendale, un suburbio de Sydney, es conocido por sus jardines verticales colgantes, que incorporan 35.200 plantas de 383 especies diferentes en más de 1.120 metros cuadrados de la superficie del edificio. El bloque de apartamentos también emplea un sistema de riego por goteo para las plantas, una planta de triple generación de energía y un voladizo que redirige la luz solar a un parque cercano en varios momentos del día. Es parte de la estrategia de esta ciudad de regresar a un estado más natural a través de muros y techos verdes. 6. Hannover, Frankfurt y Dessau, Alemania Como parte del proyecto Städte Wagen Wildnis ("Ciudades que se aventuran en la naturaleza" o "Ciudades que se atreven a la naturaleza"), Hannover, Frankfurt y Dessau, en Alemania, han acordado reservar parcelas en ciudades, como los sitios de edificios antiguos, parques, lotes baldíos, etc, para que sean espacios llenos de naturaleza. El proyecto es en gran parte experimental, pero el enfoque de no intervención en estos espacios verdes significa que se producirá una mínima injerencia por parte de las ciudades participantes, y se permitirá que los ecosistemas recuperen los espacios sin obstáculos. Fuente: Foro Económico Mundial