Si aún estás buscando un billete para viajar a un destino que te haga vivir la magia navideña, éste es el top 12 de ciudades que visitar durante Navidad. Nueva York Es un clásico, sí, lo cual también tiene su parte buena y es que Nueva York nunca decepciona. Patina sobre hielo durante horas, da un paseo por el barrio de Dyker Heights, donde los vecinos decoran las fachadas de sus casas y se convierten en auténticos espectáculos de luz o admira el icónico árbol navideño del Rockerfeller Center. Parece que no queda nada por descubrir, pero si quieres una experiencia diferente, siempre podrás participar en la SantaCon, un evento en el que se reúnen cientos de locales vestidos de Santa Claus y van siguiendo la ruta de bares restablecida. Además, tiene fines totalmente benéficos. ¿Qué mejor plan navideño que ayudar a los demás? Bratislava El casco histórico de Bratislava parece el escenario de un cuento de Navidad. Su laberinto de calles empedradas y plazuelas con el castillo presidiendo en lo alto de una colina nos invitan a perdernos en la ciudad. En uno de sus muchos coquetos cafés podemos probar los delicisosos pastelitos navideños a precios muy razonables como el loksa o el strudel. En el mercado de la Plaza Mayor podremos comprar alguna artesanía típica para llevarnos de recuerdo, deleitarnos con la comida casera preparada en el momento y en directo o montar (en este caso a los más pequeños) en el mágico carrusel. Berlín Al menos una vez en la vida hay que disfrutar de una navidad a la alemana. ¿Y qué mejor lugar que Berlín? La ciudad más monumental e histórica del país ofrece unas fiestas donde las luces de colores rivalizan con el manto blanco de la nieve en las calles. Para combatir el frío, no hay nada mejor que pedir unas típicas bratwurst acompañadas de vino caliente en un puesto callejero. Para los shopaholic de regalos navideños, hay más de medio centenar de weihnachtsmarkt (mercados navideños) repartidos por toda la ciudad.También te puede interesar: 8 restaurantes para cenar en Navidad, según Sociedad Gourmet Madrid Otra ciudad que empapa sus calles de un gran espíritu navideño. La Puerta del Sol de Madrid con su gran árbol de Navidad iluminado es una cita obligatoria para despedir el año por todo lo alto. Hasta entonces, la fiesta está en el tradicional mercado de la Plaza Mayor, donde las pelucas, los disfraces y los artículos de broma convierten el lugar en un verdadero Carnaval al que acuden tanto locales como turistas. Para terminar bien la noche, lo mejor es llenar el estómago con una buena ruta de tapeo o calentarnos disfrutando de un buen chocolate con churros en la cafetería de San Ginés. Londres Londres, la ciudad donde multitud de películas navideñas tienen lugar, brilla, literalmente, con todas las guirnaldas y juegos de luces iluminando parques, calles y centros comerciales. El más famoso: Harrods, su fachada es todo un espectáculo en sí mismo. El árbol navideño de Trafalgar Square, la pista de hielo bajo el London Eye (Eyeskate) o el mercado de Navidad Winter Wonderland en el corazón de Hyde Park son solo algunos de los alicientes para vivir estas fechas como un verdadero londinense. Para los golosos, es una buena época para probar el Christmas pudding inglés. Barcelona Cuando pensamos en la Navidad y en Barcelona nos viene a la mente un simpático personaje de la tradición catalana: el caganer. Ningún personaje se libra de enseñar su trasero: desde Mick Jagger a Superman, pasando por Darth Vader o el Papa Francisco. En la Ciudad Condal es posible encontrar cualquier caganer que queramos para colocarlo en nuestro Belén; también veremos alguno posando en el tradicional pesebre de la Plaza Sant Jaume o expuestos en el mercadillo navideño de la Plaza de la Catedral. También puedes dar una vuelta por Poble Espanyol, un recinto ubicado en el centro de Mountjouic que fue inaugurado para la Exposición Internacional de Barcelona en 1929. Replica un total de 117 edificios inspirados en la arquitectura de diferentes partes de la geografía española y que, durante fechas, se decoran con guirnaldas y luces. Además, acogerán la visita de Papá Noel y sus Altezas los Reyes Magos, para que los niños puedan entregarles personalmente sus cartas de deseos. Estocolmo En Estocolmo, el frío se combate con vino caliente especiado y deliciosas galletas de jengibre. Patinar sobre hielo en Kungsträdgården es un clásico, al igual que el mercado de Gamla Stan, escenario perfecto para descubrir la esencia de la navidad escandinava o para ir en busca de las luces de distintas formas que decoran la ciudad. Si buscas algo más tradicional, el 13 de diciembre tiene lugar la procesión de Santa Lucía, una celebración de lo más curiosa, ya que es una local la que representa a la Santa, a la Dama de la Luz, y que es adornada con una corona de cirios sobre la cabeza, escudada por duendecillos, damiselas y niños. Digno de ver.También puedes leer: Es Navidad, la Tierra Celebra Viena “Frohe Weihnachten” (Feliz Navidad), dice un cartel de luces a la entrada del mercado Christkindlmarkt de la Rathausplatz de Viena, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Aunque no el único. Cuenta con una decena de pintorescos mercados navideños, muchos de ellos con más de 700 años de tradición. Parece la oportunidad perfecta para establecer una ruta y ver los edificios y museos más emblemáticos de la ciudad mientras disfrutas de la nieve y la decoración navideña. Hablamos del Palacio de Schönbrunn, la Karlskirche (Iglesia de San Carlos), el Palacio Belvedere o el Ayuntamiento, que ofrecen el mejor decorado de cuento para la hermosa ciudad de la Emperatriz Sissi. Medellín Si midiéramos el espíritu navideño por la cantidad de luces que decoran una ciudad, diríamos que Medellín es una de las ciudades más navideñas del Planeta. Su tradicional alumbrado, que comenzó a llevarse a cabo en 1955 y que es soportado por más de un millón de bombillas, es todo un festival de color que hace brillar la ciudad más que nunca. Dicen que es uno de los diez alumbrados más bonitos del mundo. Y no lo dudamos, ya que recibe cientos de turistas cada año para ver su encendido el 30 de noviembre. Para quienes sean sensibles a la luz, mejor echar a la maleta unas gafas de sol (por si acaso). Río de Janeiro Alegría y diversión al sol de ritmos populares que invitan a la fiesta. Libre de cualquier abrigo, contempla el árbol más grande del mundo (85 metros de alto) en la laguna de Rodrigo de Freitas, donde se reúnen miles de personas para ser participes de su encendido. Este evento inaugura el calendario festivo con actividades tan interesantes como una exposición de belenes de tamaño real o diferentes festivales gastronómicos para degustar los platos típicos del lugar (en estas fechas se suele tomar bacalao salado y un tipo de plato con jamón y arroz). ¡Ah!, no te olvides de los fuegos artificiales lanzados desde el mar, que congregan en la famosa playa de Copacabana a incontables espectadores en Fin de Año. París París engalana todos sus monumentos con la llegada de la Navidad. La Ciudad de la Luz brilla más que nunca y por eso no podíamos olvidarnos de ella en ese ranking navideño. Es memorable ver los Campos Elíseos iluminados, al igual que los grandes almacenes como Printemps y Lafayette o la gran noria de la Plaza de la Concordia donde a muy pocos pasos, en los Jardines de las Tullerías, tiene lugar un mercadillo Navideño que se ha convertido en una tradición ineludible. Para celebrar bien los últimos días del año, nada mejor que una romántica cena en uno de los restaurantes de la Torre Eiffel. Las vistas sobre la ciudad seguro que te dejan boquiabierto. Praga No hace faltan efectos especiales en Praga, la nieve cubre la ciudad checa cada Navidad aportando un encanto especial a sus mercadillos callejeros, instalados en las plazas de la Ciudad Vieja, de Wenceslao, Náměstí Republiky y de Havel, este último el más peculiar de todos dado que se celebra desde la Edad Media. También merecen una visita el Callejón del Oro –con el muérdago decorando las puertas de las casas–, el Belén de Staroměstské náměstí y la torre del Antiguo Ayuntamiento, para ver desde las alturas el árbol de Navidad gigante rodeado de casitas de madera iluminadas. Fuente: Traveler