Roberto Castillo Añazco, Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), disertó la charla denominada “Ciudades 2030: La Data al servicio del futuro urbano”, que delineó un panorama transformador sobre el futuro urbano y el papel crucial de los datos en la conformación de las ciudades para 2030. Su exposición reveló no solo el rápido crecimiento poblacional global y sus implicaciones para las áreas urbanas, sino también cómo este crecimiento interconecta con aspectos vitales como la familia, los servicios básicos, y la sostenibilidad. Castillo destacó el acelerado aumento demográfico, señalando que en los últimos 250 años, la población mundial experimentó un crecimiento exponencial, pasando de menos de mil millones en 1800 a más de 8 mil millones en la actualidad. Este crecimiento ha sido particularmente notable en las últimas décadas, impulsado por avances tecnológicos y cambios socioeconómicos. El foco se puso también en las dinámicas urbanas, donde Castillo enfatizó que, actualmente, más de la mitad de la población mundial reside en ciudades, un cambio drástico comparado con dos siglos atrás. En Ecuador, por ejemplo, el 65% de la población es urbana, concentrándose significativamente en diez ciudades principales, lo que plantea desafíos y oportunidades únicas para la planificación y gestión urbana. Respecto a los servicios básicos, el discurso de Castillo arrojó luz sobre la importante evolución en el acceso a estos servicios en Ecuador. A pesar de logros significativos, como la casi universalización del acceso a la electricidad y mejoras en el suministro de agua, persisten desafíos considerables en saneamiento y tratamiento de residuos. Además, Castillo señaló que, aunque muchas familias adoptan prácticas sostenibles como la separación de residuos, la infraestructura y los servicios municipales aún no están alineados para aprovechar estas iniciativas ciudadanas. Otro punto crucial fue la sostenibilidad energética. Castillo mencionó que un porcentaje muy bajo de hogares utiliza energías renovables, como la solar, lo cual representa una oportunidad significativa para las ciudades en busca de alternativas más verdes y sostenibles. Las transformaciones en la estructura familiar también fueron un tema destacado, con una tendencia hacia hogares más pequeños y un retraso en la maternidad, lo que repercute en la dinámica demográfica y los patrones de vida urbana. Esta evolución sugiere un cambio hacia una sociedad con menores tasas de natalidad y una población en proceso de envejecimiento, lo que tiene implicaciones profundas para la planificación urbana, los servicios sociales y la infraestructura. Castillo concluyó subrayando la importancia de utilizar datos y estadísticas para informar y guiar el desarrollo urbano sostenible. Los insights derivados del análisis de datos pueden ayudar a las ciudades a adaptarse a las cambiantes necesidades de su población, promoviendo un futuro más inclusivo, resiliente y sostenible.