El sistema de salud pública del Reino Unido está acelerando la adopción de cirugía robótica como parte de una estrategia para modernizar los procedimientos médicos y mejorar la recuperación de los pacientes. La meta es que, en 2035, el 90% de las cirugías mínimamente invasivas en Inglaterra cuenten con asistencia robótica, apoyadas por programas de capacitación y simulación con realidad virtual. Uno de los protagonistas de esta transformación es el sistema da Vinci 5, una plataforma que permite al cirujano controlar brazos mecánicos desde una consola equipada con visión tridimensional. La tecnología traduce los movimientos del especialista en acciones de alta precisión, lo que facilita intervenciones más complejas y reduce el impacto sobre los tejidos. Te puede interesar: La banca mayorista de América Latina gana resiliencia con diversificación y tecnología, según McKinsey Según el Servicio Nacional de Salud (NHS), esta mayor precisión puede disminuir complicaciones postoperatorias, como las fugas de aire en cirugías pulmonares, además de acortar los tiempos de hospitalización, liberar camas y contribuir a reducir las listas de espera. El programa también incorpora un nuevo modelo de formación médica. Las cirugías pueden ser observadas en tiempo real por especialistas de otros hospitales y los futuros cirujanos entrenan con herramientas inmersivas antes de ingresar al quirófano, fortaleciendo el aprendizaje en un entorno seguro. Aunque los primeros resultados son alentadores, el despliegue de esta tecnología todavía enfrenta desafíos. El acceso a la cirugía robótica continúa siendo desigual entre regiones y expertos del Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra advierten que será necesario un modelo de financiación más uniforme para extender estos procedimientos a todo el sistema público de salud. Fuente: Infobae