El Foro Económico Mundial publicó su informe anual sobre riesgos globales. El documento alerta sobre las mayores amenazas que enfrenta el mundo en los próximos años. Algunos de ellos son endeudamiento de los países, desigualdades sociales y deterioro de la salud mental. En el caso de Ecuador hay cinco riesgos en el corto plazo, es decir entre 2022 y 2023, que preocupan a líderes académicos, empresariales, sociales y políticos. Estos son: El colapso o la falta de un sistema de seguridad social, que en el país está a cargo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Estancamiento económico prolongado. Crisis de empleo. Proliferación de actividades económicas ilícitas. Desigualdad digital. El Foro determina que un riesgo es “un evento o condición que, de ocurrir, podría causar un impacto negativo significativo para varios países o industrias“. 1. Seguridad Social El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) arrastra problemas financieros desde hace algunos años, los cuales se han ahondado por la pandemia. Eso se debe a la deuda que mantiene el Estado con el fondo de seguridad social por USD 8.384 millones, por obligaciones como el pago de la contribución del 40% para las pensiones jubilares, deudas con el seguro de salud y la devolución del impuesto al valor agregado (IVA). Además, está el déficit de caja creciente desde 2014, sostiene el Banco Mundial. Eso significa que los aportes de los afiliados del IESS no cubren el pago de las pensiones de los jubilados. 2. Desempeño Económico La economía ecuatoriana arrastraba una crisis que se ahondó por la pandemia, lo que significó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de 7,8% en 2020. Volver a niveles previos a la actual crisis, que tampoco eran ideales, tomará tiempo. Eso teniendo en cuenta que el país ha registrado una mejora de 4,1% en 2021. Para 2022 se prevé un alza de la economía de 3,1%, según el Banco Mundial, es decir que la recuperación se desacelerará. Para que el país tenga un verdadero crecimiento económico y no caiga en el estancamiento se necesitarán una serie de reformas, como la laboral. La presión sobre Ecuador disminuirá en 2022 debido al aumento del precio internacional del petróleo, que supera los USD 90; y a los ingresos adicionales que generará la reforma tributaria, publicada en el Registro Oficial el 29 de noviembre de 2021. 3. Mercado Laboral El mercado laboral en el país se recupera del golpe inicial de la pandemia, pero impulsado por el empleo precario, lo que supone un riesgo para el país. Seis de cada 10 personas de la población económicamente activa (PEA) tienen un empleo precario, es decir que está en el subempleo, el empleo no remunerado, otro empleo no pleno y el empleo no clasificado, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Quienes entran dentro de esas categorías perciben ingresos inferiores al salario básico, de USD 425 al mes; o trabajan menos horas que las establecidas en la jornada laboral formal, que es de 40 horas a la semana. Y el deterioro del mercado laboral ha derivado en la reducción de la clase media y el aumento de la pobreza. 4. Negocios Ilícitos Otro riesgo que el Foro Económico Mundial ve en Ecuador es la proliferación de actividades informales e ilegales, las cuales socavan el crecimiento y desarrollo económico del país. Algunas de las actividades ilegales que se registran en el país son el crimen organizado, el comercio ilícito y la evasión de impuestos. La presencia de la industria ilegal de las drogas se siente en Ecuador. En 2021 la Policía incautó 201 toneladas de drogas, la cifra más alta de la historia. Frente a 2019 el decomiso de este tipo de sustancias se incrementó un 128,4% y con relación a 2020, un 57%, respectivamente. El aumento del contrabando representa además un golpe para el sector formal, que ve sus ventas reducirse, lo que ha llevado al cierre de operaciones de fábricas. 5. Brecha Digital Con la pandemia la adopción de nuevas tecnologías se aceleró. El teletrabajo, la teleducación y el comercio electrónico se convirtieron en alternativas frente a las restricciones de movilidad y el distanciamiento físico. Pero en Ecuador, al igual que en otros países de Latinoamérica, el salto digital no ha sido tan fácil por la falta de acceso a nuevas tecnologías e Internet. En el país el 53,2% de hogares tiene acceso a Internet, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Ocurre diferente en zonas rurales, donde solo el 34,7% de la población puede conectarse. La falta de penetración de Internet y de nuevas tecnologías generan analfabetos digitales, que en el caso ecuatoriano ascienden al 10% de la población. Fuente: Primicias