Globant presentó “Tech Trends 2026: 5 Fuerzas que construirán el futuro”, un reporte que plantea un punto de inflexión para las organizaciones en 2026: la conversación deja de ser “experimentar con IA” y pasa a ser “operar con IA”, integrándola en procesos, cultura y gobernanza para lograr impacto medible en eficiencia, productividad y crecimiento. La primera es la IA agéntica, que evoluciona de asistentes a sistemas autónomos capaces de ejecutar acciones y generar valor tangible. El informe describe agentes que, por ejemplo, en retail, recomiendan productos, personalizan ofertas y completan transacciones seguras a partir de una conversación natural, conectando datos de POS, CRM, inventario y tendencias para elevar conversión y fidelización. La segunda fuerza es la comunicación cuántica, enfocada en elevar la seguridad de la información a un nuevo estándar mediante encriptación cuántica y Distribución Cuántica de Claves (QKD). En la lógica del reporte, es un disruptor de corto plazo para el que las empresas deben planificar desde ahora, por su potencial para habilitar intercambios de datos ultra seguros y redes “cuánticamente seguras”. La tercera es la robótica avanzada y el auge de máquinas potenciadas por IA, que deja de estar confinada a centros de almacenamiento y se expande hacia salud, logística e infraestructura inteligente. La apuesta se orienta a sistemas que aprenden del entorno, se adaptan en tiempo real y trabajan de forma segura junto a humanos, ampliando las posibilidades de automatización en operaciones críticas. La cuarta es la inteligencia ambiental, definida como la era de la tecnología “invisible”. Apoyada en IA predictiva y edge computing, busca eliminar fricción entre personas y sistemas: anticipa necesidades y responde de forma contextual, con impactos esperados en eficiencia operativa y experiencia del usuario en entornos físicos y digitales. La quinta fuerza es la ciberseguridad donde la IA es la defensa. En un contexto en el que el cibercrimen se acelera y los atacantes usan IA para escalar reconocimiento, automatizar exploits y producir deepfakes, el reporte señala que las organizaciones que ya aplican IA para detección y respuesta ahorran, en promedio, USD 1,9 millones por brecha. Sin embargo, advierte que el riesgo también crece: el 97% de las compañías ha sufrido incidentes de seguridad relacionados con IA por controles de acceso deficientes, lo que impulsa una migración hacia defensas predictivas basadas en IA, desde verificación de identidad hasta modelado proactivo de amenazas. En 2026, la agenda tecnológica deja de ser un catálogo de tendencias y se convierte en una decisión operativa: transformar la IA en un activo productivo, gobernado y escalable. Para los tomadores de decisión, el mensaje del informe es claro: integrar estas cinco fuerzas en una hoja de ruta concreta permitirá capturar eficiencia, resiliencia y crecimiento, mientras que postergar la adopción aumentará la brecha frente a competidores que ya están convirtiendo la innovación en ventaja medible. Fuente: Globant.