El primero es que quieren ser perfectos, abarcar todo y se sienten presionados por tener que en ocasiones hacer milagros para mantener el negocio funcionando, esto puede generar la actitud de “superior” frente a los demás. El segundo es creer que tienen todas las respuestas y que no pueden ser corregidos, cuando una persona piensa así se estanca, deja de aprender y de desarrollar nuevas habilidades. También te puede interesar: Dos habilidades para evitar relaciones laborales tóxicas, según el actor y empresario Ryan Reynolds El tercero es dejar de correr riesgos, y al sentir que todo lo que hacen está funcionando bien, hace que no quieran cambiar las cosas, los líderes deben recordar que mayor riesgo significa mayor recompensa, si quieren ver éxito en el largo plazo. El cuarto error es no involucrar a sus trabajadores en la toma de decisiones, muchos líderes tienen grandes egos y ese exceso de confianza hace que no escuchen ideas diferentes que les pueden ayudar a tomar mejores decisiones. El quinto error es sentirse con derecho, lo que significa que creen que merecen privilegios y pensar que deben sentarse a esperar el éxito, en lugar de salir a buscarlo. Fuente: Entrepreneur