El hallazgo fue publicado el 24 de julio de 2026 en la revista científica ZooKeys, en un estudio liderado por Santiago R. Ron y especialistas del CIBIO-PUCE. La investigación describió a Pristimantis milpe, conocida también como Cutín de Milpe, luego de comparar el holotipo de Pristimantis subsigillatus, el ejemplar de referencia usado para definir esa especie desde hace más de cien años, con ejemplares recolectados recientemente en Ecuador. Las diferencias encontradas confirmaron que las ranas del Chocó ecuatoriano pertenecían, en realidad, a una especie distinta. También te puede interesar: Jeff Bezos y Leonardo DiCaprio destinan USD 200 millones para proteger especies en riesgo, entre ellas dos de Ecuador La identificación fue posible mediante taxonomía integrativa, una metodología que combina el análisis de la morfología, el ADN, el canto, las relaciones evolutivas y la distribución geográfica de los organismos. La evidencia confirmó que las poblaciones estudiadas no correspondían a una variación regional de una especie conocida, sino a un linaje independiente. Los análisis evolutivos también revelaron que Pristimantis milpe se separó de su pariente más cercano, Pristimantis degener, hace entre seis y ocho millones de años, durante el Mioceno, período en el que el levantamiento de la cordillera de los Andes transformó el paisaje del norte de Sudamérica y favoreció la diversificación de numerosas especies. El hallazgo refuerza el aporte de la ciencia ecuatoriana al conocimiento de la biodiversidad y demuestra que, incluso en un país con una de las mayores densidades de anfibios del planeta, aún existen especies por identificar mediante la combinación de trabajo de campo y estudio de colecciones biológicas históricas. Fuente: Revista ZooKeys.