Este espacio se encuentra entre los 200 y los 1.000 metros de profundidad. Y en este lugar, la vida marina se ha adaptado a altas presiones, bajas temperaturas y a la oscuridad. De todas las muestras que se tomaron, más de la mitad de los grupos de genes analizados de esta región pertenecían a hongos, que han desarrollado cualidades únicas. Este descubrimiento se hizo luego de un análisis de ADN microbiano del océano, que ha sido el mayor que se ha realizado hasta el momento. También te puede interesar: Steffanie Strathdee, la mujer que transformó un virus en medicina para salvar la vida de su esposo En el pasado, la secuenciación de ADN del océano era un proceso lento y costoso. Pero con el avance de la inteligencia artificial y la supercomputación, muchos de estos bloqueos se han eliminado. Estos desarrollos tecnológicos han hecho posibles los descubrimientos más recientes de los científicos de la KAUST. Entre las nuevas especies que se encontraron, están grupos de hongos con cualidades bioquímicas únicas. Estas permitirían que sea posible desarrollar nuevos antibióticos. Los 317 millones de grupos genéticos han sido cotejados en un catálogo open-source. Dicho código genético podría contener otros tesoros, aparte del desarrollo de nuevos antibióticos, con beneficios potenciales en medicina, energía y producción de alimentos. Pero si bien estas nuevas herramientas permiten a los científicos identificar nuevas posibilidades, se requiere más fondos globales para continuar con la investigación. Además, se necesitan más esfuerzos para proteger estos ambientes y ecosistemas de cara al cambio climático. Fuente: Foro Económico Mundial