La digitalización del sistema bancario, acelerada por la pandemia, ha transformado significativamente la manera en que operan las entidades financieras, al mismo tiempo que ha incrementado los desafíos en torno a la ciberseguridad. En este contexto, la protección contra los ataques cibernéticos se ha convertido en una prioridad absoluta para el sector financiero. Según la Asociación de Bancos del Ecuador (Asobanca), aproximadamente el 90% de los servicios bancarios en el país están disponibles digitalmente, incluyendo aplicaciones móviles, chatbots y sistemas de pago sin contacto. Esta expansión digital viene acompañada de estrictos protocolos de seguridad diseñados para mitigar los riesgos de ciberataques que afectan tanto a las entidades como a sus clientes. Un ejemplo destacado de las medidas adoptadas es la Norma de Riesgo Operativo expedida por la Superintendencia de Bancos, que ha permitido a las instituciones bancarias fortalecer su infraestructura frente a los riesgos cibernéticos. Además, los bancos han hecho inversiones considerables en tecnologías para reforzar la seguridad de sus plataformas digitales y desarrollar capacidades de gestión y respuesta ante incidentes de seguridad digital. También te puede interesar: El gran rol de la Inteligencia Artificial en las desiciones financieras modernas La amenaza creciente de los ciberdelitos El informe de Asobanca indica que con el aumento de la digitalización han crecido las amenazas y ataques cibernéticos a nivel global. Según la Policía Nacional de Ecuador, los delitos cibernéticos han aumentado significativamente desde el inicio de la pandemia. En 2020 se registraron 682 investigaciones; en 2021, 1.851; y en 2022, 1.400. El delito más común es la apropiación fraudulenta por dispositivos electrónicos. El phishing, una técnica que engaña a las personas para que compartan información personal, sigue siendo uno de los métodos más utilizados por los delincuentes. Ante esto, Asobanca ha impulsado campañas de educación financiera y ha coordinado esfuerzos con la Policía Nacional para aumentar la conciencia sobre las medidas de ciberseguridad necesarias al realizar transacciones bancarias.