La producción naval creció 46,0 % interanual, mientras los nuevos pedidos aumentaron 195,2 % y la cartera de pedidos, 43,6 %. China concentra actualmente el 57,3 % de las entregas de buques a nivel mundial, el 84,9 % de los nuevos pedidos y el 69,8 % de la cartera global, según datos citados por el Diario del Pueblo. Te puede interesar: Cotopaxi: una nueva identidad para una historia construida desde la madera Los principales centros de construcción naval del país, ubicados en Dalian, Nantong, Shanghai y Guangzhou, operan a plena capacidad. Algunos de los principales astilleros ya cuentan con pedidos asegurados hasta 2030. El crecimiento responde a una combinación de factores: el envejecimiento de la flota comercial mundial, la necesidad de renovación de buques y la transición hacia embarcaciones con menores emisiones. A esto se suma una mayor demanda de buques metaneros y petroleros asociada a los cambios en el comercio energético y al contexto geopolítico. Tecnología y capacidad industrial El avance de China no se limita al volumen de producción. Sus astilleros han incrementado su capacidad para desarrollar embarcaciones de alta complejidad, desde grandes buques metaneros y rompehielos hasta cruceros y equipos para operaciones offshore. Un ejemplo es Hudong-Zhonghua Shipbuilding, filial de China State Shipbuilding Corporation (CSSC), que mantiene cerca de 60 pedidos de buques metaneros y ha reducido a 16 meses el tiempo de construcción de un buque de 174.000 metros cúbicos. La industria también ha acelerado la incorporación de tecnologías de automatización y fabricación avanzada, como líneas robotizadas para el corte de acero, sistemas de soldadura digital y equipos de producción inteligente. Estas herramientas permiten reducir los tiempos de construcción y los costos. China ha avanzado además en el desarrollo de motores marinos. Recientemente fue entregado un motor diésel de combustible dual 450DF de ocho cilindros, con una potencia total de 9.200 kW y un 95 % de componentes desarrollados en el país. El reto de sostener el crecimiento La fuerte demanda mundial ha permitido a los astilleros chinos ampliar sus carteras, pero el carácter cíclico del sector plantea un desafío: mantener la competitividad cuando cambien las condiciones del mercado. Entre las prioridades para los próximos años están la incorporación de inteligencia artificial a los procesos de construcción naval, el desarrollo de nuevas tecnologías, la modernización de la gestión empresarial y una mayor expansión internacional. Te puede interesar: Las 16 herramientas de IA que están transformando la arquitectura Con una combinación de escala productiva, tecnología y una cadena industrial cada vez más integrada, China busca convertir el actual ciclo favorable de la construcción naval en una posición de liderazgo sostenible. Fuente: Prensa Latina, con información de Diario del Pueblo.