La investigación comenzó en mayo de este año, cuando la nave Shenzhou-23 transportó semillas de arroz a la estación espacial. El objetivo es comprobar si el cultivo puede completar un ciclo continuo de semilla a semilla y nuevamente a semilla fuera de la Tierra, permitiendo mantener una producción autosuficiente de alimentos en el espacio. Te puede interesar: Ecuador identifica más de 8.000 posibles nuevas especies de insectos mediante análisis de ADN Un experimento sin precedentes El estudio da continuidad a un hito alcanzado por China en 2022, cuando logró obtener por primera vez una cosecha de arroz cultivado completamente en órbita, aunque limitada a una sola generación. Ahora, los científicos utilizaron semillas provenientes de ese experimento, que posteriormente fueron cultivadas durante tres generaciones en la Tierra, para analizar cómo la exposición prolongada a la microgravedad influye en su estabilidad genética y capacidad reproductiva. Para comparar resultados, la misión también transportó un segundo grupo de semillas que nunca había salido del planeta. Dos métodos para reproducir el cultivo Los investigadores probarán dos sistemas de reproducción. El método tradicional: Las plantas producen nuevas semillas tras completar su ciclo de crecimiento. El sistema radicular de la planta: Genera nuevos brotes, una estrategia que podría facilitar la producción continua de alimentos durante misiones espaciales de larga duración. Las espigas, semillas y muestras congeladas obtenidas durante el experimento serán trasladadas a la Tierra para realizar análisis genéticos y evaluar cuál de los métodos ofrece mejores resultados. Un paso hacia la autosuficiencia en el espacio El desarrollo de sistemas agrícolas capaces de funcionar fuera de la Tierra es considerado uno de los principales desafíos para la exploración espacial. Si el experimento tiene éxito, los científicos contarán con nueva información para diseñar modelos de producción de alimentos que reduzcan la dependencia del abastecimiento desde la Tierra y permitan sostener misiones tripuladas de larga duración. La investigación forma parte de los programas científicos desarrollados en la estación espacial Tiangong, uno de los principales proyectos de exploración espacial de China. FUENTES: DW | CCTV | GLOBAL TIMES