China lanza el mayor mercado de emisiones de efecto invernadero del mundo, un gran paso para que el país más contaminante del planeta cumpla su objetivo de llegar a la neutralidad de carbono para 2060. 2.250 compañías del sector eléctrico, que acumulan el 40% de las emisiones, participan en la primera fase del proyecto. Se espera que en un futuro se incorporen otros sectores como el aeronáutico y el petroquímico al del acero y la industria papelera, que también registran un alto número de emisiones, es decir que emiten gases invernadero equivalentes a más de 26.000 toneladas de dióxido de carbono al año. Cuando este proyecto vaya en marcha, se espera cubrir el 11% de las emisiones mundiales, calcula la consultora Trivium. ➤ Ver también: Gobierno de China, interesado en firmar TLC con Ecuador El precio de las emisiones se ha establecido en 48 yuanes o USD 7,40 por tonelada de carbono, cinco veces menos que la cotización que alcanza en el mercado europeo. Este es un gran paso para la lucha contra el cambio climático, ya que se estima que el país asiático es responsable de casi el 30% de las emisiones globales. Por otro lado, en 2019 las emisiones de gases invernadero chinas equivalieron a 14.090 millones de toneladas de dióxido de carbono, según la consultora Rhodium Group. Sobre los últimos acontecimientos, el diario El País destaca los cambios que se generan en China a favor del cuidado del planeta. Hace unos años, la nación acaparó titulares por sus altos niveles de contaminación del aire y el deterioro de su medio ambiente. Sin embargo, el presidente chino, Xi Jinping, se muestra abierto a la causa de la defensa ecológica. Una muestra de ello fue su anuncio ante la Asamblea General de la ONU en septiembre del 2020, en el que marcaba los objetivos de llegar a la neutralidad de carbono para 2060 y alcanzar el nivel máximo de emisiones para 2030. Esto tuvo repercusión en otros países, como Japón. Por su parte, el viceministro de Medio Ambiente, Zhao Yiming, declaró que el lanzamiento del mayor mercado de emisiones del mundo representa “una herramienta clave” para cumplir sus objetivos sostenibles.