China ha inaugurado la mayor planta fotovoltaica del mundo en el desierto cercano a Urumqi, al noroeste del país. Esta granja solar cubre un área de 809 kilómetros cuadrados –similar a toda la superficie de Nueva York, ya que son 789 kilómetros cuadrados–, es capaz de generar 6,09 GW al año –puede alimentar a pequeños países como Luxemburgo, por ejemplo– y dispone de recursos para generar energías renovables –como la eólica o la solar–. También puedes leer: Certificación LEED en Ecuador: Un camino hacia la construcción sostenible Esta granja solar forma parte de una gran red energética que China ha construido en los desiertos de Tengger y Gobi, además, se trata de una megacentral formada por múltiples plantas interconectadas. Por otro lado, con un coste de USD 2.130 millones, dicho proyecto cuenta con más de 5,26 millones de paneles fotovoltaicos de doble vidrio monocristalinos de 650W que están conectados a 1,25 millones pilares de soporte. Y, también, la infraestructura posee cinco estaciones de refuerzo de 220 kV y más de 208 kilómetros de líneas de transmisión conectadas a una subestación de 750 kV, que lo conecta a la red eléctrica del país usando líneas de transmisión de corriente continua de ultraalto voltaje (UHVDC, por sus siglas en inglés). China tiene un nuevo rival: así es la granja solar de India China no es el único país en tener una de las granjas solares más grandes del mundo, debido a que India está construyendo una planta de energía renovable gigantesca en Gujarat, al noroeste del país. También te puede interesar: Alianzas Público Privadas: Oportunas y necesarias para el sector de la construcción Para su construcción, según el diario CNN, la empresa Energy Limited, propiedad del anterior magnate que hemos mencionado, ha realizado una inversión de USD 20.000 millones para abastecer energía a unos 16 millones de hogares dentro de cinco años. Fuente: 20 bits