Desde hace años, el gigante asiático trabaja con determinación para posicionarse como líder global en todas las áreas estratégicas, y el sector energético no es la excepción. A pesar de ser el país más poblado del mundo y tener una demanda energética inmensa, China se propone eliminar por completo el uso de combustibles fósiles antes que cualquier otra nación. Según reveló un destacado científico chino, el país desarrolla un ambicioso proyecto espacial: una planta solar ubicada en órbita geoestacionaria, a unos 36.000 km de la superficie terrestre. Esta instalación, de aproximadamente un kilómetro de ancho, captará la energía solar en el espacio donde no hay noche, nubes ni estaciones que interfieran, y la enviará a la Tierra mediante haces láser dirigidos a estaciones receptoras, que la convertirán en electricidad útil para la red. También te prodria interesar: Inteligencia Artificial con propósito: adoptar con visión, construir desde la base El potencial es enorme. Se estima que esta planta podría generar hasta 100.000 millones de kilovatios-hora al año, suficiente para abastecer a más de 10 millones de hogares en Estados Unidos. Su eficiencia sería hasta diez veces superior a la de los paneles solares terrestres, gracias a la mayor intensidad y constancia de la radiación solar en el espacio. El proyecto ha sido bautizado como el “nuevo Tres Gargantas en el espacio”, en referencia a la mayor central hidroeléctrica del mundo, también ubicada en China. Esta nueva megaobra representa no solo una hazaña tecnológica sin precedentes, sino también un posible punto de inflexión en la lucha global por la transición energética sostenible. Fuente: el Economista