El plan responde a un crecimiento más lento de la segunda economía mundial, evidenciado por un avance del producto interno bruto (PIB) del 4,5% en el cuarto trimestre de 2025, ligeramente inferior al 4,8% registrado en el trimestre previo. Aún así, el crecimiento anual alcanzó el 5%, cumpliendo con la meta oficial gracias al impulso de las exportaciones. El desequilibrio entre una robusta producción industrial —con un aumento del 5,9% en 2025— y un crecimiento más moderado de las ventas minoristas (3,7%) refleja una demanda interna débil en comparación con la oferta de bienes. Para contrarrestar esta tendencia, el ministerio de Finanzas extenderá subvenciones a intereses para consumidores y empresas de servicios hasta finales de 2026, e introducirá préstamos con subsidio de intereses de hasta dos años para micro, pequeñas y medianas empresas, junto a un respaldo de 500.000 millones de yuanes (aproximadamente USD 71.830 millones de dólares) para inversión privada. También te puede interesar: China logra su meta de crecimiento en 2025 pese a la guerra comercial y la crisis inmobiliaria. El plan también recalca un giro hacia el sector servicios como motor clave de crecimiento futuro, destacando áreas como el cuidado de personas mayores, la sanidad y el ocio, que ofrecen amplias oportunidades de expansión. La estrategia busca una transición gradual hacia un modelo económico impulsado por el consumo, reduciendo la dependencia histórica de las exportaciones y la inversión para sostener el dinamismo económico. El plan quinquenal enfatiza la necesidad de estimular la demanda interna mediante políticas fiscales y de crédito, así como promover sectores de servicios con mayor potencial de crecimiento, en un contexto de ajustes estructurales para robustecer la economía china. Fuente: TradingView.