Esto implica un riesgo para los ecosistemas marinos, ya que los materiales no biodegradables, como los microplásticos, pueden dañar tanto la flora como la fauna local. Chaide ha implementado con éxito el co-procesamiento de colchones en ciudades como Quito y Guayaquil, un proceso que ahora se llevará a cabo en Galápagos. Esta técnica permite integrar los materiales residuales en un nuevo ciclo productivo sin afectar al medio ambiente. En el caso de Galápagos, los colchones recolectados serán desarmados en la isla, separando los resortes metálicos para reciclaje y compactando las espumas y telas para su traslado al continente. Estos materiales serán coprocesados en hornos de cemento, un método que no genera emisiones de CO2, reduce el impacto ambiental de estos residuos y permite la creación de materia prima para la construcción. Desde que Chaide implementó el co-procesamiento de colchones, ha logrado procesar más de 2,700 unidades a nivel nacional, contribuyendo a la reducción de emisiones de CO2 y disminuyendo la carga en rellenos sanitarios. Este nuevo proyecto en Galápagos refuerza el compromiso de la empresa con la innovación en procesos sostenibles. Este proyecto cuenta con el respaldo del GAD municipal de Santa Cruz, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la empresa Geocycle e Ideal Alambrec Bekaert quienes trabajarán junto a Chaide para asegurar el éxito de la iniciativa. Esta colaboración no solo liberará espacio en el Parque Ambiental Fabricio Valverde, donde actualmente se almacenan los colchones usados, sino que fortalecerá la conciencia comunitaria sobre la importancia de una gestión ambiental responsable. Además de apoyar a los ODS 12, 14, 15 y 17 que buscan apoyar a la protección del ambiente a través de alianzas. “Nuestro compromiso con el medio ambiente es parte fundamental de nuestra estrategia corporativa. Esta iniciativa en Galápagos no solo reafirma nuestra responsabilidad como empresa, sino que nos permite fortalecer nuestras relaciones con las autoridades locales y las organizaciones internacionales con las que colaboramos. Creemos firmemente que este esfuerzo conjunto tendrá un impacto positivo a largo plazo”, concluyó Raúl Estévez, gerente de Ventas e Innovación de Chaide. Chaide invita a la comunidad y a los actores clave a sumarse a este proyecto para proteger la biodiversidad única de Galápagos y contribuir al desarrollo de una gestión de residuos más sostenible, garantizando que las futuras generaciones puedan disfrutar de este invaluable ecosistema.