Uno de los efectos más significativos de la pandemia es que dejó al descubierto la desigualdad económica que padece el mundo, a nivel general. En ese sentido, el último informe de riqueza global 2021, publicado por Credit Suisse, reveló que 45,8% de la riqueza de todo el mundo está concentrada en una mínima porción de la población, que equivale a 1,1%. La cifra asombra todavía más, si se tiene en cuenta que 55% de la población mundial solo tiene acceso a USD 5,5 billones, que a su vez representan 1,3% de la riqueza global. ➤ Ver también: Riqueza mundial se está moviendo a manos de mujeres Así las cosas, para el cierre de 2020, la riqueza total del planeta registró un aumento de 7,4%, que superó en en varios puntos la contracción registrada en el primer trimestre de ese año, que fue de 4,4%. En el caso de la riqueza per cápita, el repunte al cierre de año fue de 6%, luego de una contracción de 4,7% entre enero y marzo de 2020. De acuerdo con la compañía financiera, la recuperación de la riqueza durante el segundo semestre está relacionada con la rápida acción de los gobiernos y los bancos centrales ante la crisis, lo que generó un aumento en la confianza de los mercados financieros que, a su vez, ayudó a revertir las pérdidas dentro del mercado de valores, que para finales de marzo habían registrado fuertes caídas. Es, por ejemplo, el caso del índice S&P 500, que se desplomó 34%, o el Nikkei, que retrocedió 31% en ese periodo. Ahora bien, al revisar los datos regionales revelados por el informe, se pueden observar notorias diferencias en el impacto de la pandemia en los niveles de riqueza. Por ejemplo, en el caso de Norteamérica, al cierre de 2020, la riqueza alcanzó un tope de USD 136,3 billones, que representaron el mayor crecimiento entre las regiones, con un alza de 10%. En segundo lugar apareció Europa, que acumuló una riqueza total de USD 103,2 billones y un crecimiento de 9,8%. Cerrando el top tres de las regiones que más crecieron su riqueza está Asia Pacífico, que acabó el año con un registro de USD 75,2 billones y un crecimiento anual de 6,7%. Para David Castrillón, investigador del Observatorio de Sistemas Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, la recuperación de la riqueza en el mundo se dio en la forma de la letra K. Según el experto, para los países ricos esto significó una profunda contracción al inicio del año y una elevada recuperación al cierre, incluso con reportes en la riqueza más altos que los registrados antes de la pandemia. Esto, aseguró Castrillón, fue producto de las reformas en materia fiscal, que otorgaron facilidades para que los más ricos pagaran menos impuestos y tuvieran acceso a mejores líneas de crédito para sostener los efectos negativos de la crisis mundial. Mientras tanto, en el caso de las economías de bajos y medianos ingresos, el movimiento de la riqueza estuvo mediado por la parte inferior de la dinámica K, es decir, una gran inyección de capital a los hogares mediante alivios al inicio de la pandemia, pero un empeoramiento de las condiciones financieras al cierre del año. Y es que según los datos informados por Credit Suisse, América Latina fue la región más golpeada a nivel de riqueza en 2020, pues sufrió una contracción de 10,1% que dejó el total en USD 10,8 billones. Millonarios concentrados en pocos países Según el reporte publicado por Credit Suisse, al cierre de 2020 el denominado 1% estaba compuesto por 56 millones de personas. Estos, sin embargo, estaban concentrados geográficamente, pues Estados Unidos, con 21,95 millones, aportaba 39% de este grupo poblacional. En un distante segundo lugar, con 5,27 millones de personas y una contribución de 9% del total, figuró China. El podio de países con más millonarios lo cerró Japón, que con 3,6 millones de individuos representa 7% del total. Fuente: La República