La CEO de Crepes & Waffles aseguró que dentro de su compañía hay una cultura organizacional con enfoque artístico. Esto significa que el foco está en desarrollar las habilidades de su personal por medio de un aprendizaje kinestésico. En el caso personal de Fernández, las actividades que lleva a cabo tienen un poco de arte, pues las recetas las enseña cantando. “La Academia de las Artes nació con un propósito de brindar herramientas socioemocionales, de crear conciencia y de crear un propósito para que cada uno lidere su propia vida” aseguró la empresaria. ➤ Ver también: La evolución del verdadero CEO Esta compañía fue fundada en abril de 1980, cuando Beatriz Fernández y Eduardo Macías, dos estudiantes universitarios, abrieron una crepería en Bogotá y seguían al pie de la letra las instrucciones de un recetario inglés. Sin embargo, había algo que no encajaba. “Era como comerse un ladrillo” recordó Fernández. Hasta que un día entendió que el propósito iba más allá. “Los crepes tenían que llenar de alegría el corazón, de conocimiento al pensamiento, de sensaciones al alma y de sabores al paladar” agregó. Una idea sobre la que se ha construido un estilo de liderazgo, basado en la sensibilidad, el arte, la música y la poesía. “Más que empresaria, soy artista”, aseguró la cofundadora de una cadena de restaurantes que hoy tiene 150 puntos en seis países. Pero el camino no fue fácil. Fernández reveló que en los inicios se sintió sola y hasta ridiculizada cuando hablaba sobre la importancia de humanizar la economía. En aquellos momentos difíciles, encontró un buen consejo de su padre y también halló apoyo, empoderamiento, en las demás mujeres de Crepes, que hoy conforman gran parte de la fuerza laboral de la compañía, con un 92% de 6.000 personas, sin olvidar que el 72% corresponde a madres cabeza de familia. Fuente: Semana