Novacero fue fundada en 1973 como parte del conglomerado multinacional ARMCO, especializándose inicialmente en productos viales con una planta en Quito. En 1992, ARMCO vendió sus operaciones en Ecuador al grupo suizo Eternit, marcando el inicio de una era de expansión y diversificación, incluyendo la producción de cubiertas de Galvalume y productos metalmecánicos. La adquisición de Novacero por inversionistas nacionales, en 1994, impulsó una serie de inversiones estratégicas que ampliaron su capacidad productiva y mejoraron su tecnología. Esta transición fortaleció la presencia de la empresa en el mercado ecuatoriano y facilitó su expansión hacia mercados internacionales, especialmente en la industria de la construcción metálica. Actualmente, Novacero se destaca por su enfoque en innovación y sostenibilidad, adoptando prácticas de economía circular en su producción. Con tres plantas industriales operativas y un legado de casi 50 años, la empresa juega un papel crucial en el avance económico de Ecuador, demostrando un compromiso inquebrantable con la calidad y la responsabilidad ambiental en sus procesos. Ramiro Garzón, Gerente General de Novacero, desde 1986, ha sido fiel testigo de toda la evolución de la compañía en sus distintas etapas. Con una sólida formación como ingeniero mecánico y máster en Administración de Negocios, ha forjado su filosofía de liderazgo centrada en la responsabilidad integral: “las empresas no solo debemos buscar la rentabilidad económica, sino también la social y ambiental. Debemos generar un triple impacto”. La persona Ingeniero Mécanico y MBA Miembro de Cámara de Industrias de la Construcción Director de la Asociación Latinoamericana del Acero residente BIM Forum Ecuador También te puede interesar: Tim Cook, el CEO que apoya las causas de la comunidad LGBTI+ Ramiro, un hombre visionario, ha llevado a la empresa a ser líder en el mercado dentro de su segmento, pero también pionera en prácticas sostenibles, que son un modelo a seguir para la industria. “En el mundo actual, no podemos permitirnos ignorar el impacto ambiental de nuestras operaciones. Nuestro futuro como industria depende de nuestra capacidad para adaptarnos y liderar con el ejemplo en sustentabilidad y sostenibilidad”, resaltó. Bajo su dirección, Novacero ha implementado estrategias que enfatizan la calidad y la responsabilidad ambiental de manera sinérgica. Desde la adopción de normas ISO que avalan sus procesos hasta el cumplimiento riguroso de las regulaciones de seguridad y buenas prácticas en beneficio del ambiente; es así que, la empresa ha logrado integrar la sostenibilidad en cada aspecto de su operación. Esto incluye significativas inversiones en tecnología para minimizar emisiones y maximizar la eficiencia del reciclaje de materiales. Garzón es fiel creyente de la importancia de hacer las cosas bien desde el principio y que tener un equipo de trabajo humano y bien consolidado es gran parte del éxito de un negocio. Él ve a la sostenibilidad no solo como un deber ético, sino también como una oportunidad estratégica para el desarrollo empresarial. Novacero promueve la economía circular para un futuro sostenible En la planta de Novacero, en Lasso (Cotopaxi), que lleva ya 40 años en funcionamiento, la empresa ha consolidado su compromiso con la sostenibilidad, a través de la producción de lo que denominan ‘acero verde’. Ramiro Garzón, explica: “este proceso integral forma parte de nuestros esfuerzos por adoptar la economía circular, reciclando chatarra metálica recogida de cerca de 100 puntos de acopio a nivel nacional, con la ayuda de aproximadamente 12.000 personas que contribuyen a esta cadena de valor”. El CEO de Novacero hace un especial énfasis en la separación y el tratamiento adecuado de subproductos antes de la fundición para evitar contaminación ambiental. “Este procedimiento detallado no solo incluye la extracción de metales, sino también la separación de otros materiales como cobre, bronce, caucho y vidrio, que luego se clasifican y envían a otros sectores para su reutilización o reciclaje”, agrega. Un ejemplo notable de su innovación en economía circular es el uso de la escoria generada en la fundición del acero, que, tras un proceso de triturado, se entrega a la industria cementera para ser utilizada en la producción de cemento. Por otro lado, los vehículos desechados se introducen en trituradoras que los descomponen en piezas más pequeñas (aproximadamente de 10 a 20 cm). Luego, mediante electroimanes, se extrae el acero y otros componentes ferrosos del resto del material triturado y se utilizan tecnologías avanzadas para separar otros residuos y materiales reciclables (como esponjas y otros desechos no ferrosos) que antes se hacían manualmente. “La planta ha sido recientemente modernizada para automatizar este proceso, lo que minimiza la pérdida de materiales valiosos y mejora la eficiencia del reciclaje”. Ramiro explica que, los residuos que no se pueden reciclar o reutilizar se envían a rellenos sanitarios para su disposición final segura. Este proceso no solo ayuda a reducir la cantidad de desechos enviados a vertederos, sino que también contribuye a la economía circular al reutilizar materiales que de otra forma serían desechados, transformándolos en insumos valiosos para otras industrias como la del cemento. Estas acciones han permitido a Novacero destacarse por su buena gestión de residuos, el uso responsable del agua y la reducción en sus emisiones.