Quiteño, de 60 años, es el sexto de siete hijos, que aprendió de diversidad desde sus orígenes; su mamá guayaquileña y su padre cuencano, también le inculcaron “generosidad, a liderar con humildad y que en la vida, cuando existen carencias, hay que saber administrarlas”. La persona 60 años Es parte de Banco Solidario desde hace 26 años Líder en la oferta de productos / servicios de microfinanzas en Ecuador Diplomado en Matrimonio y Familia Estudió Ingeniería Mecánica y por “situaciones especiales de la vida” terminó liderando una de las instituciones bancarias más relevantes del país. “Trabajé en un programa de asistencia tecnológica a microempresarios, financiado por AID, donde implementaron recursos para montar una línea de crédito y fui el responsable de este proyecto’’, asegura el alto ejecutivo, quien desde ese entonces aprendió a hacer microcréditos; hace 30 años recuerda. Posteriormente, tuvo la oportunidad de vincularse a Banco Solidario, cuando empezaba sus operaciones, con la misión de instaurar el programa de microcréditos, “comenzamos de cero y ese fue el primer modelo comercial de microfinanzas del país”. Fidel Durán también estuvo al frente del área de negocios, para finalmente asumir el cargo Gerente General de la institución bancaria. Adicional a su trabajo empresarial, el alto ejecutivo, desde hace alrededor de 12 años, ha trabajado en programas pastorales de apoyo a matrimonios jóvenes. De hecho, junto a su esposa obtuvieron un Diplomado en Matrimonio y Familia. Inclusión, parte del ADN de Banco Solidario Banco Solidario nació como una institución especializada en inclusión financiera, así lo afirma el alto ejecutivo. “Dimos prioridad de acceso a un grupo que no estaba siendo atendido por la banca tradicional, y lo que hicimos sirvió como modelo para que otras instituciones financieras ingresen a trabajar en el sector”. Si la inclusión y la diversidad forman parte de su ADN, también son parte de la lógica y los principios al interior de la organización. “Creemos que esa diversidad nos enriquece. Nuestro reto es integrar esas diferencias, formar equipos de trabajo cohesionados en busca de un objetivo común”. En términos de resultados, “teníamos el 52% de clientes mujeres y más del 60% de colaboradoras mujeres, pero eso no había respondido a una estrategia. Hoy en día, esto sí es parte de una estrategia, la medimos, y nos pusimos metas”. Actualmente, 55% de clientes de crédito y 62% de clientes inversionistas son mujeres. Y aunque el alto ejecutivo explica que existen espacios de mejora, sus indicadores cada vez son más positivos en pro de la inclusión. Por otro lado, la institución nació clasificándose como el primer banco con misión social y para seguir esa ruta también se miden cada dos años con una calificación de desempeño social, realizado por una empresa externa. A esto le agregaron rentabilidad financiera y ambiental. Buscamos un triple impacto”. Digitalización: El modelo se transforma La institución empezó a utilizar las herramientas de la transformación digital, para llegar de la mejor manera al mismo segmento. El modelo de negocio no cambia, se transforma. “Nos preparamos con dos herramientas que son necesarias para cualquier proceso de transformación digital: la punta de entrada, un modelo de reconocimiento biométrico, y la punta de salida, es decir, que el cliente pueda terminar firmando digitalmente la operación”. No obstante, Fidel Durán explica que, “en zonas más aisladas, si nos volvemos completamente digitales, en lugar de facilitar las transacciones, más bien se crea una barrera”. Fuerte enfoque en sostenibilidad Banco Solidario cuenta con una Memoria de Sostenibilidad basada en el GRI. Primero identifican los ODS en los cuales pueden aportar: ODS 1, Fin de la pobreza; ODS 8, Trabajo decente y crecimiento económico; y, ODS 10, Reducción de las Desigualdades. Además, “implementamos SARAS, el sistema de riesgo ambiental y social, y estamos haciendo nuestra medición de huella de carbono. También tenemos un programa diversidad, inclusión y género, y hemos comenzado a trabajar internamente en adaptar políticas y procedimientos para ser inclusivos”, finaliza. Por _ Dominic Burgos Alemán