Una problemática que afecta a miles de personas en América Latina y que se agravó en los últimos años por efecto del cambio climático. Según sus creadores, el sistema ya está disponible, es de libre acceso y se podrá aplicar a cualquier ciudad para adoptar medidas preventivas.También puedes leer: Construcción y agua: soluciones innovadoras para un recurso cada vez más escasoLos investigadores tomaron como referencia el caso de Tegucigalpa, Honduras, una ciudad expuesta a deslizamientos producto de las lluvias y la humedad, aunque afirman que puede ser una herramienta eficaz para la planificación urbana y gestión de riesgos “en contextos urbanos vulnerables”. Los resultados fueron publicados en Journal of South American Earth Sciences. “Este modelo nos dice las zonas que, debido a las características de la forma del terreno, tendrán una mayor susceptibilidad a deslizarse, y lo clasificamos en categorías de riesgo ‘muy bajo’, ‘bajo’, ‘alto’, ‘muy alto’ y ‘muy susceptibles’”, afirmó a SciDev.Net el geólogo Maynor Ruiz, uno de los autores. Según Ruiz, son “herramientas fáciles de utilizar y no requieren un gran caudal de información”, sino que basta con un modelo de elevaciones de la tierra, un software que es de uso gratuito y un inventario de deslizamientos”. Sin embargo, Ruiz reconoce que este inventario no siempre está disponible en los países en desarrollo. El sistema automatiza el análisis de una determinada área mediante estadísticas y el Modelo Digital de Elevación (DEM, por sus siglas en inglés), que toma información a partir de datos satelitales y topográficos, entre otros, y permite determinar variables morfométricas –es decir de las formas y dimensiones de las estructuras del terreno– a partir de cálculos matemáticos sobre el tipo de pendientes, la densidad de los cauces, la humedad topográfica, la rugosidad del terreno y las curvas de nivel. El geógrafo y geomorfólogo Adolfo Quesada-Román investigador del Laboratorio de Geografía Física de la Universidad de Costa Rica y otro de los autores del modelo explicó a SciDev.Net que los deslizamientos siempre son disparados por la gravedad: “Un deslizamiento es algo que cae, es la ruptura de la porción de una ladera”. Añadió que estos pueden ser provocados por causas naturales como lluvias y terremotos o vinculados a la acción humana, asociados a los efectos de la deforestación, la urbanización o el cambio de uso del suelo. En Tegucigalpa, donde se probó el modelo, cerca del 30 por ciento de la superficie urbana se encuentra en riesgo “alto o muy alto” de deslizamiento, concentrada en áreas con pendientes pronunciadas y próximas a sistemas de drenaje. Para los investigadores, comprender el tipo de peligro es crucial para reducir costos humanos, económicos y sociales. Entre 2000 y 2022, la región registró 78 deslizamientos de tierra que afectaron a miles de habitantes y produjeron alrededor de 3.000 muertes la mayoría en Colombia y Guatemala, según un informe de la ONU. Allí se destaca que las inundaciones y deslizamientos aislaron y desplazaron a comunidades en Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá. Cambio climático y deslizamientosEl cambio climático juega un papel fundamental por el aumento de la frecuencia e intensidad de lluvias que facilitan las condiciones para que se produzcan más deslizamientos, detalló Quesada-Román. Precisó que se registran tormentas más fuertes en períodos más breves y que los suelos tienen un límite a la capacidad de agua que pueden captar y que si se sobrepasa “pueden producir un deslizamiento”. El modelo permitiría sumar información a gobiernos locales para tomar decisiones en zonas con alta susceptibilidad a deslizamientos, en especial en áreas vulnerables. En Tegucigalpa el modelo detectó seis barrios vulnerables que están en riesgo. “Es un escenario complicado, ahora mismo hay gente viviendo en zonas de susceptibilidad alta, no es sencillo decirles que deben irse porque es la zona donde han crecido y se han desarrollado”, remarcó Ruiz. Consultado por SciDev.Net, el geólogo especializado en Tectónica Andrés Folguera, profesor de la Universidad de Buenos Aires y ex presidente de la Asociación Geológica Argentina, dijo que el enfoque del modelo basado en morfometría es eficaz, ya que mide pendientes, el tipo de rocas, su material y la susceptibilidad a deslizarse ante lluvias, por lo que es “absolutamente predictivo” y “tiene correlación con fenómenos que ocurrieron” en el pasado. También te puede interesar: Netflix construye un megaestudio de cine y televisión de USD 1.000 millones en Nueva Jersey Por su parte, el geólogo Juan Pablo Milana, experto en deslizamientos del Centro de Investigaciones de la Geósfera y Biósfera de San Juan, Argentina, consideró ante SciDev.Net que es un buen modelo para aplicarse en ciudades latinoamericanas. Sin embargo, indicó que el caso de Tegucigalpa se pudo validar bien gracias a que existían otros estudios de campo, lo que no ocurre en otros países, por lo que remarcó la importancia de un modelo predictivo que utilice morfometría, y afirmó que “es ideal combinar estos modelos con observaciones reales de deslizamientos”.