Cazú Zegers (Santiago, 1958) es una arquitecta chilena que ve en la naturaleza y la poesía valiosas fuentes de inspiración para su proceso de diseño. Su trabajo gira alrededor de una arquitectura íntimamente ligada a Chile y América Latina, su territorio, paisaje y tradiciones. Estudió arquitectura en la Universidad Católica de Valparaíso y abrió, en 1991, su propia oficina de arquitectura en un tiempo en el que las mujeres tenían poco espacio en el rubro. Luego de recorrer el sur de Chile en motocicleta, pudo ver de cerca el valor del territorio y lo tradujo en su célebre frase: “los monumentos son a Europa como el territorio es a América”. Su conexión con la naturaleza y preocupación por el medioambiente la han llevado a desarrollar una arquitectura de enfoque sustentable, siendo la madera el material recurrente en sus obras, como en el caso del Hotel Tierra Patagonia, ubicado en la entrada del Parque Nacional Torres del Paine. Además, en 2023, el estudio Cazú Zegers Arquitectura fue el ganador del concurso internacional para construir el Memorial de la Cruz Roja en Ginebra, Suiza. Para entender mejor el desarrollo de sus proyectos y qué inspira a una de las mujeres más destacadas de Latinoamérica, te dejamos un recorrido por seis de las obras más icónicas de Cazú Zegers desde su propia mirada.También te puede interesar: Casa Lago: un santuario moderno en medio de la naturaleza Hotel Tierra Patagonia Considerado como su proyecto más icónico, el hotel se materializa como “la síntesis absoluta de la arquitectura en madera con identidad cultural”, en palabras de la arquitecta. “Con mi arquitectura establezco un diálogo con el paisaje, donde uno no se impone sobre el otro sino que ambos están en un diálogo amoroso, siempre pensando en la madera como el material de Chile”, dice. “Cuando llego ahí y veo este paisaje impresionante, digo, ¿cómo pongo cinco mil metros cuadrados en este lugar y que no lo mate, sino que lo potencie? Y ahí es donde aparece la forma en que dibuja el viento. Me doy cuenta de que el viento es el elemento más presente y por eso se llama el hotel del viento, como nombre poético. Y hago una duna más de la topografía del lugar”. Hotel Magnolia “Aparece esta fachada de vidrios impresa con la foto de la casa original, pero hacia arriba, que es como si se estuviera reflejando en un estanque de agua. Empieza un diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, usando los materiales de la contemporaneidad y los materiales antiguos”, menciona Zegers. El proyecto significó intervenir y restaurar un edificio ubicado en el centro histórico de Santiago que mantenía una fachada original en perfecto estado pero que internamente no contaba con la luz ni la ventilación necesarias para un hotel. “Había que poner tres pisos arriba para que el hotel funcionara, ese fue el desafío más grande, porque ya la fachada original era perfecta… ¿Y si hacemos una resonancia de lo antiguo con lo nuevo?”, fue la reflexión de la arquitecta para entonces añadir una superficie de cristal a los pisos que conforman este hotel que cuenta con 42 habitaciones. Capilla del Espíritu Santo “El gesto de la capilla es el deambular, para poco a poco preparar el estado espiritual. Es entrar, envolver y ascender”, menciona. Para darle forma a esta capilla, la arquitecta armó una reunión con los vecinos de la comuna de Puente Alto para pedirles que soñaran su iglesia. Fue así como diseñó un espacio de oración circular, con base en sus inquietudes y propuestas, con pasillos anchos como lugar de encuentro y con cierta pendiente para facilitar la visión al altar. “La iglesia es la forma de la comunidad”, es como lo traduce Zegers.También puedes leer: ¿Qué es la Arquitectura de reciclaje? Casa Cala Su primera casa marcó un precedente en su carrera. Cazú la llama su “casa tesis”, porque fue el modelo para definir su manera de hacer arquitectura. Cuenta que mientras trabajaba en este encargo, se puso a observar un ramo de calas que tenía en su escritorio y se inspiró en la forma de la cala para diseñar una casa. Como un pistilo, proyecta una escalera en el centro que se recorren en espiral, “que es la manera como crecen todas las cosas, todas las formas orgánicas en la naturaleza”, dice. "Con esto, creo una metodología que es pasar de un gesto, la flor, a la figura de cómo uno va configurando una forma, a la forma misma que es ya la casa construida. Y esta metodología viene desde la palabra poética". Casa Granero Inspirada en una pequeña capilla envuelta en madera del arquitecto Eduardo Castillo, la arquitecta dio forma a esta casa que rescata los valores arquitectónicos del sur de Chile y que es la interpretación de un galpón tradicional que se vuelve habitable. “Son pequeñas operaciones mínimas que le van dando esta calidad al habitar, tomando este habitar vernáculo y rural de Chile. Es una manera sencilla pero de gran calidad humana y espacial”. Casa Soplo A la hora de diseñar su propia casa, la arquitecta se preocupó de generar un diálogo con el paisaje en el que está inmersa, considerado para la arquitecta como un lugar sagrado en la capital chilena. “Empiezo a ver las formas que dibuja la brisa en la nieve o en la arena", "lo que hago es atrapar en un rectángulo la brisa que pasa y ese es el pabellón habitable. Por atrás la brisa sigue pasando que es lo que arma el jardín”. En su Casa Soplo, Cazú desarrolla una arquitectura sustentable y en la que ella dice establecer un statement arquitectónico. Fuente y fotos: Architectural Digest