La imagen de los glaciares como gigantes eternos e inquebrantables está cambiando rápidamente. Un nuevo y contundente estudio científico alerta: el 39% de la masa glaciar global ya está condenado a desaparecer, incluso si las temperaturas globales se estabilizaran hoy. Esta pérdida irreversible se traduce en un aumento de 113 milímetros en el nivel del mar, con impactos directos en ciudades costeras, agricultura y disponibilidad de agua dulce. También puedes leer: Trump hablará "probablemente esta semana con XI Jinping" La investigación calificada como histórica fue publicada en la revista Science y destaca la proyección más completa de la evolución de los glaciares hasta la fecha. A diferencia de estudios anteriores, limitados al año 2100, este trabajo analiza el comportamiento de los glaciares a lo largo de varios siglos, utilizando ocho modelos diferentes para predecir su evolución con base en distintos escenarios climáticos. El resultado: si el mundo continúa con sus actuales políticas climáticas, se podría perder hasta un 76% de la masa glaciar. Este escenario no solo eleva el nivel del mar, sino que pone en jaque a regiones enteras que dependen del deshielo para riego, energía hidroeléctrica y consumo humano. "La diferencia entre perder el 39% y el 76% de la masa glaciar es la diferencia entre poder adaptarse y no", explica James Kirkham, glaciólogo de la Iniciativa Internacional sobre el Clima de la Criosfera. El estudio también busca enviar un mensaje de esperanza. "Con cada décima de grado menos de calentamiento global, podemos preservar parte del hielo glaciar", asegura Lilian Schuster, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Innsbruck. Los datos apuntan a una urgencia impostergable: el planeta se dirige a un aumento de temperatura de hasta 2,9 ºC hacia 2100, muy por encima del umbral de 1,5 ºC establecido en el Acuerdo de París. Y cada 0,1 ºC adicional entre 1,5 y 3 ºC podría provocar una pérdida del 2% adicional de masa glaciar global. Para regiones como el oeste de Canadá, el noreste de Canadá, Escandinavia y el Ártico ruso, los efectos serán más severos, dada su exposición directa al cambio climático. "El mensaje es claro y unánime entre todos los modelos: más calentamiento equivale a más pérdida de hielo", afirma Guðfinna Aðalgeirsdóttir, profesora de la Universidad de Islandia. También te puede interesar: La Alemana Baerbock será la quinta mujer en presedir la asamblea general de la ONU En un contexto donde la sostenibilidad y la resiliencia climática ya no son opciones sino mandatos, este estudio vuelve a poner sobre la mesa una verdad incómoda: la ventana de oportunidad para proteger nuestros glaciares se está cerrando. Lo que está en juego no es solo un paisaje, sino un recurso vital y una señal alarmante del estado del planeta.